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| Ritmos autóctonos. La comunidad indígena
de Izalco, durante un encuentro de etnias, en junio pasado. Foto
EDH / Herbert Saravia |
Rosemarié Mixco
El Diario de Hoy
rmixco@elsalvador.com
Fue ayer, después de las 3:00 de la tarde, atrás de la Basílica
del Sagrado Corazón, en el centro de San Salvador. El Consejo Nacional
para la Cultura y el Arte (Concultura) reunió a artesanos en un
nuevo esfuerzo por rescatar el oficio de la imaginería y la artesanía
de instrumentos musicales autóctonos.
Ambas representan las nuevas metas y compromisos que dicha entidad ha
adquirido socialmente. Se trata de una de tantas estrategias para alimentar
el fortalecimiento de la identidad local.
Así, desde ayer y hasta el domingo, salvadoreños y extranjeros
podrán admirar el producto del talento de los imagineros y artesanos
musicales en las instalaciones de la Casa de la Cultura del Centro. En
ese lapso, los asistentes podrán admirar una diversidad de imágenes
en madera y conocer sobre las técnicas usadas por los creadores.
Ésta es la VII Feria Nacional de Imaginería que Concultura
organiza desde 1998. Queremos darlos a conocer y ayudarles a comercializar
su arte, explicó Eduardo Saravia, coordinador de la actividad.
Como ingrediente extra, los organizadores decidieron unir a la imaginería
la IV Feria de Instrumentos Musicales Artesanales, oficio que también
está en peligro de desaparecer.
En el evento incluye, además, demostraciones de música autóctona
y las formas de elaborar tales artículos. Entre los instrumentos
salvadoreños que entran en dicha clasificación figuran el
teponahuastle (trozo de madera utilizado para la percusión), caramba
(una vara con alambre y un tecomate), sacabuche (tecomate cortado a la
mitad, con un cuero tensado y una paleta al centro), quijadas de burro
y ocarinas (especie de pitos).
Atrévase a conocer más de cerca dos de las actividades que
por muchos años caracterizaron la identidad nacional, a través
de una feria sin fines de lucro.
Si piensa asistir
* Los dos festivales son impulsados por Concultura, con el apoyo de cooperativas
de artesanos y la Red de Casas de la Cultura, a nivel nacional.
* La entrada es gratis. Abierta de 8:00 a.m. a 5:00 de la tarde.
* Puede estacionarse en la Basílica o en un parqueo privado en
la Tercera Calle Poniente, San Salvador.

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