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Perverso antiamericanismo de Chávez

Durante varios años, el Presiedente Hugo Chávez ha estado buscando un pleito con el gobierno de George Bush, utilizando su retórica de odio. El gobierno de Bush, quizás sabiamente, lo ha ignorado

Publicada 29 de octubre 2004, El Diario de Hoy


Mary Anastasia O’Grady*
El Diario de Hoy

marvingaleas@ yahoo.com.mx

Nueva York. (AIPE).- Súmate es una ONG independiente que busca fortalecer la democracia en Venezuela. Todo su material educativo, sus actividades en defensa del Estado de Derecho electoral y su financiamiento son transparentes. En los dos años desde su fundación, se ha vuelto un vocero importante de la participación cívica. Es por eso que el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quiere destruirle.

Chávez acusó de traición a cuatro dirigentes de Súmate. Si son condenados, afrontan entre 8 y 16 años de prisión. Su delito, según el presidente y sus secuaces, es haber aceptado fondos del National Endowment for Democracy (NED, por sus siglas en inglés), una agencia no partidista que promueve la democracia en el mundo. Chávez considera la NED como un arma de su enemigo, el Gobierno de EE.UU.

Durante varios años, Chávez ha estado buscando un pleito con el gobierno de Bush, utilizando su retórica de odio. El gobierno de Bush, quizás sabiamente, lo ha ignorado. Ahora que acusan de conspirar con EE.UU. para tumbar al Gobierno venezolano a cuatro inocentes y valientes defensores de la democracia, llegó la hora de que EE.UU. actúe. Los cuatro de Súmate han actuado de buena fe y sin duda cuentan con que el mundo libre apoyará su labor.

De lo que es culpable Súmate es de retar con efectividad el creciente autoritarismo de Chávez. Dos meses más tarde, continúa el debate sobre si Chávez hizo trampa en el referendo revocatorio de agosto. De lo que no hay duda es de que no se cumplió con el mínimo de transparencia. Los análisis estadísticos efectuados por investigadores de Harvard y MIT demuestran el alto nivel de improbabilidad de que la muestra dada a conocer por el régimen refleja el resultado. Dada la ineptitud de los observadores permitidos, lo más probable es que nunca sepamos si hubo fraude.

Chávez, en sus usuales ataques contra EE.UU., alega que los halcones del Departamento de Estado que quieren un cambio de régimen son quienes apoyan a Súmate y a la NED. Sin embargo, ninguno de ellos apoyó la acusación de Súmate de que el referendo no fue libre ni justo.

Luego de que el Centro Carter y la OEA se precipitaron a bendecir el proceso y aceptaron los resultados del Gobierno venezolano, el Sr. Carter dice haber llamado al secretario de Estado Colin Powell para hacerle saber que todo fue color de rosa. El Departamento de Estado rápidamente apoyó la supuesta victoria de Chávez.

Súmate objetó esa aceptación general por no haberse hecho una auditoría seria de la votación. Pero contrario a lo que dice Chávez, la NED lo apoyó a él, enviándole un correo electrónico a Súmate, insistiendo en que aceptaran la aprobación de Carter. Si el propósito de la NED era sacar a Chávez, alguien del organismo no recibió esa información y sus mensajes amenazaban a Súmate de suspenderles el apoyo si no procedían a aceptar la versión de Chávez.

Esto ha debido ser interpretado por Súmate como una traición, después de haber invertido tiempo y dinero explicando a los ciudadanos venezolanos sus derechos políticos y de haber negociado duramente por un sistema basado en reglas que protegieran la integridad del voto. A pesar de los ataques, Súmate ha mantenido su cabeza en alto y Chávez no ha logrado intimidarla.

Sin embargo, la inmerecida aprobación recibida por Chávez del norte le ha envalentonado a seguir tratando de aplastar toda oposición. Una nueva ley mordaza reprimirá la crítica, al reducir la definición de lo que califica como programación legal para la televisión. Y la semana pasada, el gobierno anunció la fijación de regalías petroleras mucho más altas.

Pero silenciar a Súmate no será fácil. Dos de los cuatro acusados —María Corina Machado y Alejandro Plaz— se han convertido en ídolos por su valentía. Y sus colegas Luis Henrique Palacios y Ricardo Estévez son igualmente admirados por el público venezolano. Para acabar con su influencia, parece que Chávez ha decidido encarcelarles o exilarles. Esas son las alternativas que Fidel Castro, el maestro de Chávez, ha ofrecido a sus oponentes, cuando les ha permitido seguir viviendo.

El testimonio presentado por los funcionarios venezolanos contra Súmate también es copiado de los tribunales cubanos. El hecho de que Súmate utilizó 31 mil dólares aportados por la NED es presentado como evidencia de rebelión. Entre los argumentos más descabellados, están las declaraciones del embajador venezolano en la OEA, Jorge Valero Briceño: "Según la opinión de muchos analistas estadounidenses, la NED fue creada para ocupar el lugar de las actividades secretas que durante décadas llevó adelante la CIA alrededor del mundo durante la Guerra Fría. La idea fue encontrar un organismo que hiciese abiertamente lo que la CIA había hecho en secreto, eliminando así el estigma que esa dependencia del Gobierno de EE.UU. se había ganado a fines de los años 70”.

El vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, sostuvo en el tribunal que el contrato de Súmate con la NED sirvió sólo a las fuerzas de la oposición en su “campaña para sacar al presidente… Es absolutamente antidemocrático”.

Esa demagogia nacionalista es típica de Chávez. Como me dijo el martes el presidente de la NED, Carl Gershman: “Nosotros consideramos que la idea de que la NED es un instrumento para lograr un cambio de régimen en contra de gobiernos que a EE.UU. no le gustan es una acusación insolente”. “Nuestro único propósito es apoyar la democracia”, afirma Gershman, quien reitera su apoyo a la donación concedida a Súmate.

“A lo largo de 20 años hemos estado concediendo unas 700 donaciones anuales y extendemos pequeñas donaciones a grupos como Súmate en unos 80 países”. Añade que “no somos los únicos: un creciente número de países de Europa central, lo mismo que Francia, el Reino Unido, Alemania y España hacen lo mismo”.

Los hechos lo comprobarán. Pero eso asume que el tribunal esté interesado en la verdad, cuando Venezuela desciende a ser dominada por un solo hombre. Y cuando Chávez comienza a usar a la política exterior de EE.UU. como excusa para oprimir a su propia gente, es tiempo de que Washington le preste más atención.

*Editora de la columna Las Américas del Wall Street Journal, diario que publicó originalmente este artículo y autorizó la traducción de AIPE. © www.aipenet.com


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