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La nota del día
Los lobos tras los corderos

Que Ortega y Alemán se coaliguen en un intento por destruir a Bolaños, raya en lo truculento

Publicada 29 de octubre 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com

Los ex presidentes de Nicaragua Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, con el apoyo de sus respectivas bandas de secuaces, pretenden destituir al presidente de Nicaragua Enrique Bolaños, alegando manejos indebidos de los fondos de campaña. Lobos tras los corderos.

Pero como lo aclaró el propio presidente Bolaños en una cadena de radio y televisión, los fondos cuestionados fueron manejados por un grupo de personas independientes de él, que no le rendían cuentas; en otros términos, se quiere destituir al presidente por algo en lo que no metió mano. Pero con la mayoría de diputados adeptos a Ortega y a Alemán en la Asamblea, y el Poder Judicial de Nicaragua bajo control de los “sandinistas”, todo es posible.

Por ahora la crisis se ha conjurado con la inmediata intervención de la OEA y la reunión de los presidentes centroamericanos en Managua. Unos y otros han invocado la Carta Democrática de la OEA, de la que son signatarios prácticamente todas las naciones del Hemisferio: Bolaños tiene plena legitimidad democrática por haber llegado al poder a través de elecciones libres y correctas.

Pero además de haber sido electo en comicios libres y ceñidos a las leyes nicaragüenses, Bolaños respeta y protege la institucionalidad del país, es un baluarte de las libertades ciudadanas y gobierna con sensatez y plena honestidad. Hay abismal distancia entre el presidente Bolaños y otro como Chávez de Venezuela o Hitler en la Alemania de hace tres cuartos de siglo: Bolaños está consolidando la democracia y el Orden de Derecho en Nicaragua, mientras tanto Hitler como Chávez usaron la democracia como plataforma para establecer dictaduras.

Es de vital importancia enfatizar un hecho: que las elecciones libres no extienden patentes de corsario a los triunfadores. Ser electo presidente de un país, diputado o alcalde, no libera a las personas del cumplimiento de la ley, de actuar con decoro, de manejarse con decencia.

Los grandes ladrones conspirando

Por desgracia, las más de las veces los servidores públicos son los aprovechados públicos. En este suelo hemos visto las sinvergüenzadas con relación al relleno sanitario, los “mopys” y los parquímetros, al igual que los indebidos manejos dentro de Anda. La diferencia es que mientras por una parte el gobierno y las instituciones que tienen que ver con el asunto colaboran con las investigaciones y el aparato de justicia, por el otro (el relleno y otros negocios municipales) concejales e involucrados resisten cada paso de las investigaciones, comenzando por la manera en que se estableció la “empresa mixta”: el montaje fue ideado para escapar fiscalizaciones y encubrir fechorías.

Que Ortega y Alemán se coaliguen en un intento por destruir a Bolaños, raya en lo truculento. Alemán, a juzgar por lo que ha ido saliendo a luz, saqueó Nicaragua. Pero sus depredaciones son pecados menores, veniales, en comparación a las enormidades perpetradas por Ortega y la banda sandinista. No sólo montaron un pillaje de dimensiones nunca vistas en Nicaragua, sino que asesinaron, violaron, asaltaron y dejaron en la más absoluta ruina a su país. Para remate, antes de entregar el poder se autolegalizaron sus rapiñas con la infame “piñata”. Ortega vive en una mansión en el centro de Managua de dos cuadras de ancho por dos de largo. Tal par de sinvergüenzas está conspirando contra un presidente honesto.

 

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