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Un regalo para la niñez

Servicio. Durante su trayectoria, la Fundación Poma ha promovido el bienestar integral de los salvadoreños. Ayer donó $500,000 al programa “Libras de Amor”, para combatir la desnutrición de los niños y niñas de El Salvador

Publicada 28 de octubre 2004, El Diario de Hoy

Del recuerdo. La vicepresidenta del país, Ana Vilma de Escobar; su esposo, Patricio; Ricardo Poma, Guillermo Sol Bang y Ricardo Sagrera conversan antes de la conmemoración.
Foto EDH

El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

La Fundación Poma celebró ayer su vigésimo aniversario de solidarizarse con los salvadoreños. Durante la ceremonia, el presidente de la institución, Ricardo Poma, anunció la donación de $500,000 para el programa “Libras de Amor”.

Este programa ha sido creado por la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano (Fusal) para combatir la desnutrición de las niñas y niños menores de cinco años.

Durante su discurso, Ricardo Poma hizo un llamado a las personas altruistas para que se sumen a la campaña. Reflexionó que el problema de la desnutrición en el país causa un daño permanente a la salud física y mental.

“Combatir la desnutrición vendrá a reducir la pobreza no sólo a través de una mejor alimentación sino que a través de controles en salud, ayuda a madres embarazadas y lactantes y apoyo en otras áreas a esas familias”, explicó el empresario.
La directora ejecutiva de Fusal, Celina de Choussy, recibió el donativo.

“Agradezco a la familia Poma por creer en nosotros y apoyarnos. Esto nos compromete a seguir trabajando”, destacó.

Los esfuerzos de la Fundación Poma están enfocados a mejorar el acceso a la educación y la salud.

Además, fomentan espacios para la promoción de la cultura y actividades relacionadas a la protección de los recursos naturales.

Formación


En lo que respecta a la educación, han creado la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN), dirigida por un grupo de empresarios entusiasmados por el concepto innovador que propuso Ricardo Poma.

La idea surgió para formar a profesionales con conocimientos sólidos y una actitud propositiva.

Hasta la fecha, han egresado 460 estudiantes de la ESEN, esto equivale a más de 100 por año.

Mantienen un programa de ayuda financiera a más del 60% de los estudiantes.
El 95% de los egresados ya tiene un empleo asegurado.

Saludo. Antonio Saca con Ricardo Poma.
Foto EDH

En lo que respecta a la salud, la fundación dio luz verde hace 18 años a Fusal, para conducir programas sostenibles de impacto nacional y fomentar el desarrollo.

Según la memoria de labores de la Fundación Poma, Fusal ha donado, desde su creación, $150,000,000 en equipo material médico y medicamentos.

Un total de 66,000 personas reciben servicios de salud de alta calidad. Gracias a un programa de ayuda, más de 2,000 familias cuentan con vivienda propia.

La Fundación Poma mantiene programas de fomento de la cultura con la apertura del Teatro Luis Poma y el Museo de Arte Moderno de El Salvador.

En cuanto al medio ambiente, constantemente realizan campañas de apoyo para proteger los recursos naturales del país.

Una historia de ayuda a los demás

La Fundación Poma fue creada en 1984, en medio de una crisis originada por la agresión armada que sufría el país.

El propósito era institucionalizar la larga trayectoria de labor humanitaria y proyección social de la familia Poma.

Las bases filosóficas y acciones fueron enfocadas hacia el desarrollo humano. Inicialmente se concentraron en dar asistencia para cubrir las necesidades de los empleados de su grupo de empresas y hacia afuera en ayudar a los más desprotegidos de la sociedad salvadoreña.

Todos los programas de la fundación y las asistencias que prestan están orientadas hacia cuatro grandes temas: educación, salud, cultura y medio ambiente.

“La motivación que llevó a mi padre a crear la fundación fue el deseo de promover el desarrollo integral de la sociedad salvadoreña, basado en una profunda responsabilidad social y en la íntima convicción que servir es alegría”, dijo el presidente de la Fundación, Ricardo Poma, durante su discurso para conmemorar el vigésimo aniversario del grupo.
Reiteró que tienen el agrado de continuar una tradición que heredaron de sus antepasados.
“Llevamos en la sangre valores permanentes de integridad, espíritu de servicio, amor al trabajo y, muy en especial, de unión familiar”, añadió Poma.

Las palabras del líder del organismo hicieron reflexionar a los asistentes a la celebración.
“Hemos observado cómo El Salvador ha venido avanzando por un sendero que nos encamina hacia el logro de un sueño: es el sueño del país que deseamos tener en 20 años. Y es un sendero que cada vez toma un cariz más humano y de mayor participación social”, agregó Poma.

En varias ocasiones, reiteró elogios a la laboriosidad de sus colaboradores y que está convencido que sin el empeño de las personas no es posible el progreso de una nación.
“La generosidad no tiene fronteras ni color político. No está sujeta a los bienes económicos de las personas, más bien es una actitud hacia los demás”, subrayó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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