elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Comentando
Cuando en la amada patria…

La historia registrará a nuestros cuatro últimos presidentes como líderes nacionalistas que dijeron “presente por la patria” para trabajar por la paz, el progreso y la libertad de nuestro querido El Salvador.

Publicada 28 de octubre 2004, El Diario de Hoy

Norman Quijano*
El Diario de Hoy

marvingaleas@ yahoo.com.mx

Hace 23 años El Salvador estaba envuelto en una vorágine de violencia e incertidumbre política. En este contexto, “cuando en la amada patria extrañas voces se oían”, surgió Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), partido que contribuyó a la refundación del Estado a través de una nueva Constitución de la República y conquistó la paz que tanto anhelaba el pueblo salvadoreño.

Quisiera recordar un poco el ambiente que se vivía a finales de los años 70 e inicio de los 80. Había un caos generalizado, porque a raíz del expansionismo de la otrora Unión Soviética, grupos subversivos salvadoreños, financiados por Cuba y los demás países que formaban parte del “imperio del mal”, empezaron a sembrar odio y terror a través de secuestros selectivos, asaltos a bancos y atentados terroristas.

Prominentes empresarios fueron plagiados. Algunos, pese a que sus familiares pagaron el rescate, fueron asesinados. Las ocupaciones violentas de embajadas y radios, quema de vehículos y manifestaciones callejeras estaban a la orden del día. Sectores de la Iglesia Católica, la Universidad de El Salvador e inclusive la Fuerza Armada fueron infiltrados por los comunistas.

La administración del Presidente norteamericano Jimmy Carter recién había entregado Nicaragua a los sandinistas, quienes eran títeres de la Unión Soviética. Esta potencia estaba segura de colocar el comunismo a las puertas de Estados Unidos, porque pensaba que la caída de los demás países de Centro América era inminente.

Como parte de esta estrategia, apareció una pandilla de golpistas integrada por militares jóvenes y civiles. Sirviendo de “tontos útiles”, les vendieron la idea de que, con el golpe de Estado, la reforma agraria y el robo de la banca, se le quitaban las banderas sociales a la izquierda y así se evitaría la guerra. El asalto del poder fue el 15 de octubre de 1979. Pocos meses después, el 10 de enero de 1981, la guerrilla lanzó su primera “ofensiva final”.

En medio de este escenario, el 30 de septiembre de 1981, nació Alianza Republicana Nacionalista. Con una visión clara de los principios nacionalistas, el Estado de Derecho, la democracia, la libertad y la justicia, nuestro máximo líder, Roberto d’Aubuisson, emprendió una lucha para salvar al país del comunismo.

ARENA está gobernando El Salvador por cuatro períodos presidenciales consecutivos. Revirtió las locuras socialistas y el país se está preparando para crecer más en lo económico, político y social. El proceso de transformación continúa y en la actualidad se está insertando al país en la globalización, además de una marcada lucha contra la extrema pobreza.

Desde su nacimiento, ARENA ha participado en todas las elecciones. La primera fue el 28 de marzo de 1982, cuando se eligió a los diputados que se encargaron de redactar, aprobar y promulgar la Constitución de la República vigente. El mayor d’Aubuisson fue presidente de la Asamblea Constituyente, que luego de finalizar su cometido se convirtió en Legislativa.

Siempre hemos sido un partido que propicia el diálogo y la concertación. El 2 de mayo de 1982, después de intensas negociaciones con las demás fuerzas políticas, la Asamblea nombró al doctor Álvaro Magaña como Presidente provisional, formando de esta manera el Gobierno de Unidad. Posteriormente, el 3 de agosto de 1982, los representantes de los partidos políticos firmaron el Pacto de Apaneca y se crearon tres comisiones: De paz, derechos humanos y política.

En los comicios de 1988, ARENA obtuvo una significativa mayoría de escaños en la Asamblea Legislativa. El siguiente año, en 1989, Alfredo Cristiani ganó la presidencia de la República y en su discurso de toma de posesión ofreció un nuevo estilo de gobernar, comprometiéndose a luchar contra la corrupción y buscar una salida negociada al conflicto armado. Esta promesa se concretó el 16 de enero de 1992, con la histórica firma de los Acuerdos de Paz.

La paz fue consolidada por los siguientes presidentes: Armando Calderón Sol, Francisco Flores y, actualmente, Elías Antonio Saca. La historia registrará a nuestros cuatro últimos presidentes como líderes nacionalistas que dijeron “presente por la patria” para trabajar por la paz, el progreso y la libertad de nuestro querido El Salvador.

*Subjefe fracción ARENA.


elsalvador.com WWW