 |
| Contraste . El portero Santos Rivera y Edwin
González se lamentan mientras Fredy González Víchez
celebra con sus compañeros el primer gol del Águila.
Los emplumados suben en la tabla. Foto EDH |
Orestes Membreño
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
No hubo lluvia, no se apagaron las luces, hubo luna llena y San Miguel
celebró nuevamente un triunfo de su mimado Águila, que derrotó
2-0 a Limeño.
El partido estuvo animado, más por entusiasmo que por fútbol,
aunque la propuesta de juego de ambos era decente, más de lo que
se esperaba.
Limeño, apostado al contragolpe y a lo que pudiera hacer Escalante
con su toque sorpresivo en las escapadas con Galdámez y Umanzor,
mantenía trabajando al fondo migueleño.
Mientras que Águila, el más obligado por jerarquía
y linaje, se sostenía con el colectivo hacia el frente que intentaban
Torres Alegría y el Zarco Rodríguez para juntarse con González
Víchez y Marcelo González.
El ritmo de juego tenía viveza con el balón corriendo más
que el jugador y no había oportunidad de estar quieto mucho tiempo
ni de calentar la pelota.
Águila tenía más tiempo el balón, sus tres
atacantes no daban respiro a los tres del fondo cuchero más cuando
El Zarco se desprendía y creaba peligro, como su tiro
de media distancia que entró a puerta pero que la anotación
se invalidó por posición adelantada de González Víchez.
Era el primer cuarto de hora de juego y la disposición de 22 hombres
en la cancha era buena, con buen ritmo y sobre todo con muchas ganas.
Se insinuó mejor el equipo emplumado, intentó siempre llegar
con más gente y por ello se puso varias veces en posición
de anotar, pero se encontraron con una defensa limeña atenta y
un poste vestido de amarillo cuando rechazó el balón lanzado
de tiro libre por Misael Alfaro.
El equipo de De Toro seguía apostando en ofensiva. Al 55
ingresó el brasileño Azevedo por Meraz para tener dos volantes
de llegada junto a Torres Alegría.
Así, las llegadas emplumadas fueron más constantes como
las ocasiones fallidas frente a puerta santarroseña.
Mientras, Limeño seguía con su misma postura de esperar
una sorpresa con la velocidad de Galdámez y Umanzor, porque peso
y contundencia no tenía.
Águila encontró respuesta a su esfuerzo en una descolgada
de Torres Alegría por izquierda sirviendo el balón a González
Víchez, quien anotó al 65.
La dinámica no cambió porque Limeño no decayó
e insistió en busca del empate, lo que dejaba espacios para que
el contraataque aguilucho. Y llegó el 2-0 al 79 con Álex
Campos, quien tenía doce minutos de haber ingresado, y recibió
de Azevedo una pelota que prendió de volea para vencer a Santos
Rivera.
Fue el toque de gracia a Limeño que terminó bajando los
brazos ante tamaña adversidad.
Limeño no sale de su pesadilla
 |
| Difícil. Leonardo Sum lucha contra el
aguilucho Meraz. Foto EDH |
No hay caso. Municipal Limeño no logra salir de su crisis y sigue
sumergido en lo más bajo de la tabla.
Ya son 15 las fechas que el equipo de Santa Rosa de Lima no puede sumar
de a tres. La última vez que eso sucedió fue el 7 de abril
de este año, cuando derrotaron en el Ramón Flores Berríos
al Firpo por 1-0. El gol lo convirtió el argentino Gabriel Kinjo,
quien ya no está más en el equipo.
También se fue Jorge Chiqui García, el técnico
que por ese entonces dirigía a los galleros. Después sólo
llegaron sinsabores. Vinieron dos empates y una derrota anta FAS
en el Clausura 2004.
El Apertura no inició mejor. El uruguayo Ricardo Ortiz se fue sin
lograr una victoria, algo que tampoco logró Omar Sevilla, que varias
veces tuvo que salir como entrenador. Llegó Raúl Cocherari,
pero sólo cosechó tres derrotas.
Amigos, compañeros y rivales
Cuando están en la Selecta, comparten absolutamente todo. Menos
el arco, claro, donde sólo hay lugar para uno. Santos Noel Rivera
y Misael Alfaro se reencontraron anoche en el Barraza.
Normalmente, cuando están en la Selección, son compañeros
de cuarto, leen juntos la Biblia, y se mueven para todos lados como si
fueran una sola persona. Somos una verdadera pareja, bromea
siempre Santos. Lo que no se sabe quién es el hombre y quién
la mujer, le responde el portero del Águila.
Anoche les tocó enfrentarse. Se encontraron en el campo de juego
mientras hacían calentamiento, se saludaron y se desearon suerte.
Misael estuvo cerca de anotar un tiro libre en el primer tiempo y ganarle
el duelo a su amigo.
Santos Rivera tuvo una tapada brillante también en la primera etapa,
pero luego no pudo hacer nada para evitar una nueva derrota de su equipo.

|