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| Hacia su destino. Las 29 internas fueron llevadas
al reclusorio en el departamento oriental en medio de estrictas medidas
de seguridad. Foto EDH |
Katlen Urquilla/Douglas González
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Al menos
29 reclusas de la Mara 18 fueron trasladadas ayer tarde al centro penal
de Berlín, Usulután, tras protagonizar una revuelta en la
Cárcel de Mujeres de Ilopango y lesionar a siete de sus compañeras.
Fuentes penitenciarias dijeron que la alerta en el penal inició
alrededor de las 5:00 de la mañana.
Las celadoras se enteraron de que un grupo de pandilleras comenzó
a golpear a varias internas comunes.
El estallido de la violencia se produjo en el edificio B del penal (ver
infográfico), porque la mayoría de las reclusas se oponía
a compartir el mismo espacio con las de la Mara 18.
Comida
y frutas para la prensa
Desde las 7:00 de la mañana, los proveedores de alimentos del
penal de mujeres esperaban, fuera del centro, la autorización
para ingresar las frutas y verduras, porque el estado de emergencia
se los impidió.
Mientras tanto, sólo observaban a los periodistas que estuvimos
por largas horas a la espera de una declaración de las autoridades
penitenciarias.
Casi al mediodía, la primera donación fue una bolsa
de guineos. El hambre comenzaba a hacer estragos, pero debíamos
estar alerta ante cualquier situación. Ya rondaban los rumores
del traslado de las reclusas.
Más tarde, Jorge Escobar, un voluntario de Cárcel de
Mujeres, hizo una llamada a su residencia.
Prepárenme unos diez sandwiches, unos vasos y traigan
jugo o gaseosa para unos amigos de los medios que están aquí,
solicitó a su esposa.
Después de unos minutos, la encomienda llegó y repartió
los panes a todos los que quisieran.
La bondad continuó. Por la tarde, los comerciantes nos dieron
otro racimo de guineos. Ese fue el postre, y para cerrar con broche
de oro, una bandeja de fresas. |
Según un familiar de una interna, días atrás
habían colectado firmas de las internas para pedirle a la directora
del centro, Sandra de Mejía, que llevaran a las mareras a otro
presidio.
Al darse cuenta de lo que se pretendía, ayer las
pandilleras arremetieron a golpes contra varias internas comunes y otras
de la Mara Salvatrucha.
Heridas
El Dr. Douglas Matute, del Instituto de Medicina Legal,
confirmó a El Diario de Hoy que evaluó a seis de las lesionadas.
Una de ellas se encuentra en el Hospital Rosales con heridas más
graves, explicó.
La persona que trasladaron al Hospital Rosales fue identificada como Blanca
Estela Gutiérrez, pero en el nosocomio se negó su ingreso.
Según el médico y autoridades de la penitenciaría,
la agresión se produjo 24 horas antes.
Las mujeres pidieron a representantes del Ministerio de Gobernación
que se les llevara al reclusorio de Chalatenango, porque allí están
los miembros varones de su misma pandilla; sin embargo, les denegaron
esta solicitud debido a que es un centro sólo para hombres.
Justo cuando les iban a subir al autobús se quitaron la ropa en
protesta y gritaban que interviniera la Procuraduría para la Defensa
de los Derechos Humanos.
Conversan
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Desde temprano, las autoridades de Gobernación
habían instalado una mesa de conversaciones con las internas.
Ahí estuvieron tres representantes de las reclusas, el inspector
de centros penales, Gilbert Cáceres; la directora de ese reclusorio
y el viceministro de Seguridad Pública, Rodrigo Ávila.
Ellas estaban solicitando ayer que fueran llevadas al penal de Chalatenango
donde están los hombres de la Mara 18. El problema es que también
es imposible porque no tiene las condiciones, reiteró Ávila.
Explicó que es la primera vez que se da un caso así en el
reclusorio de mujeres y lo calificó como un reflejo del problema
de las pandillas.
Agregó que ha habido comunicación para que realizaran
estos incidente.
El funcionario manifestó, a la salida del penal, que el traslado
se realizó tras la intensa jornada de pláticas.
De Mejía explicó que inicialmente se pensó en separar
a las internas por sectores, pero luego se desistió.
Fuentes carcelarias dijeron que unas 32 reclusas comunes serían
traídas de Berlín a Cárcel de Mujeres alrededor de
las 9:30 de la noche.