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| Mobiliario tapizado. Entre los grafitos hechos
por sus manos, Edil repasa uno de los módulos de cara al ejercicio
previsto para hoy. Foto EDH |
Ronald Jovel/Corresponsales
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Sus cuerpos parecen una perfecta prolongación
de las mesas de trabajo del salón de clases.
Los tatuajes alusivos a la Mara Salvatrucha decoran su piel y la superficie
del mobiliario. En sus espaldas cargan con una hoja de vida en la que
tiene cabida el homicidio.
Con 19 y 20 años, José Ábrego y Edil Mejía,
respectivamente, estudiantes de tercer año de bachillerato a distancia
del Centro Reeducativo de Tonacatepeque, se someten hoy a la Paes, como
el resto de 56 mil estudiantes de último año de educación
media.
Con la fiel compañía de la respiración de los 20
internos de cuarto, los dos miembros de la MS relatan la preparación
que han tenido en los últimos dos meses para someterse al examen.
Mientras toma con la mano un rosario que lleva colgado del cuello, José
cuenta que desde principios de septiembre comenzó a repasar los
módulos y las clases que ha recibido todo el año. Si bien
siente que ha sido un tiempo prudencial para enfrentar la prueba, al autoevaluarse
acepta que aún tiene algunas deficiencias en Matemáticas.
Limitaciones
Por su parte, Edil explica que se preparó este mes, tiempo en el
cual ha dedicado una hora diaria para repasar los materiales de clase.
Lo justifica en el hecho de que están atados a las actividades
cotidianas del penal.
Preparar una Paes dentro de la prisión tiene sus desventajas y
una de ellas es, según los futuros bachilleres, la falta de un
espacio adecuado para el estudio.
Justo cuando sus demás compañeros bromean y se relajan de
la jornada de talleres, a eso de las 5:00 p.m., José y Edil se
tiran en sus camarotes para retener todo lo posible, antes de que den
las 9:00 p.m., hora en que se apagan las luces.
Este encierro no te permite concentrarte, en cada celda hay hasta
20 compañeros, además no hay buena iluminación,
manifestó el estudiante de más edad.
Lo secunda su compañero, quien también resiente el encierro
y el ruido que producen sus compañeros de celda.
Esperamos salir bien para demostrar que el hecho de tener tatuajes
no significa que no tengamos mente para el estudio, dijo José.
La cita para ellos es a partir de las 7:00 a.m. en el propio centro.
Todo está listo para la prueba
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| Sede. Niños del República de Uruguay
esperan pupitres. Foto EDH |
Poco más de 56 mil alumnos de último
año de media están convocados hoy para la Prueba de Apredizaje
y Aptitudes para Egresados de Educación Media (Paes) en 218 sedes
de todo el país.
En horas de la tarde, el Ministerio de Educación confirmó
que no había mayor novedad y que todo estaba previsto para la salida
de los vehículos que transportarían los exámenes
durante la madrugada.
En un sondeo por diferentes centros de la zona oriental se confirmó
la presencia de la policía en varias escuelas donde se realizará
la prueba.
Ramón Aguilar, estudiante de electricidad del Instituto Isidro
Menéndez (INIM), espera un buen resultado.
Tenemos un mes de estar estudiando para el examen final, afirmó
el joven.
Los únicos inconvenientes reseñables se dieron en Chalatenango,
donde se registraron los cambios de tres sedes para la prueba. Al parecer,
el problema se debió a las remodelaciones en los centros designados
en un principio.

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