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Entre la ópera, la Biblia y las olas
Samuel Bautista, ganador
del Festival de la Canción, es un multifacético soñador
Publicada 27 de octubre 2004, El Diario de Hoy
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| Esfuerzo constante. Samuel está aprendiendo
a surfear. Su rostro en medio del mar refleja la misma potencia al
cantar. Foto EDH / Walter Santos |
Claudia Núñez
El Diario de Hoy
claudiux@elsalvador.com
Estudió dos ciclos de comunicaciones en la Universidad Tecnológica.
Hoy cursa primer año de Teología en el Instituto Bíblico
de la Iglesia Nazareth.
Hace varios meses tomó la decisión de prepararse para ser
un cantante lírico reconocido.
A sus 20 años, Samuel Bautista, primer lugar del Festival de la
Canción, asegura que su voz únicamente es el canal por medio
del cual Dios se manifiesta.
Cecil de Bautista, su madre, califica el talento de su hijo como algo
excepcional, ya que canta desde las melodías de Luciano
Pavarotti, alabanzas cristianas, hasta temas de los Backstreet Boys.
Algo modesto
La gente decía que yo cantaba algo chivo (bonito,
llamativo). Pensé que ganaría el tercer lugar, no el primero,
confiesa.
Al inicio de las eliminatorias él se autocalificó con un
seis, porque consideraba que le hacía falta aprender mucho; además
de que su música no es muy popular.
Su progenitor que reside en el extranjero representa un pilar
importante en su formación.
Mi papá siempre ha sido mi mayor crítico. Cuando supo
que había ganado preguntó: ¿cómo está
mi campeón?. Eso me emocionó, cuenta el cantante.
Admite que con las clases que recibió en Canal 10 logró
progresar y eliminar algunas mañas de la voz, que al
parecer le llevaron a triunfar.
Su disciplina y constancia en todo el proceso fue evidente para maestros,
jurado y compañeros. Samuel está empeñado en seguir
esforzándose hasta hacer del canto una profesión.
¿Dónde quedará la teología?
Tengo claro que Dios siempre está primero. Lo que he
hecho es por Él, responde.
¿Estás preparado para todo lo que viene: las cámaras,
las preguntas, los rumores, los viajes, sacrificar a tu familia y otros?
Mi mayor debilidad es ser muy meloso con mi mamá y
esa es una de las cosas que me resultará difícil si continúo
en esta carrera, confiesa.
Curiosas anécdotas de un vencedor
Samuel audicionó el primer día del Festival. Por ti volaré
de Andrea Bocceli fue la canción que preparó para impresionar.
Ante su sorpresa, el evaluador asignado no logró darle el acompañamiento
adecuado. Molesto e insatisfecho pidió otra oportunidad. Se la
dieron. Samuel cantó a capella tratando de hacer un buen papel.
En la semifinal clasificó con otro tema de Bocceli. El público
y organizadores comenzaron a llamarle Boccelito.
En la primera eliminatoria interpretó otra ópera. La versatilidad
de su talento no se puso en tela de juicio.
Luego le escuchamos canciones infantiles en el Hospital Bloom y también
demostró que no canta mal las rancheras con La Bikina
en una presentación informal.
Júrame, en la segunda eliminatoria, fue la sorpresa y con Granada
terminó de convencer al jurado. Por eso triunfó.

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