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| Sobrehumano. Curt Schilling ha salido en dos
ocasiones con todo y tobillo lastimado . Foto
EDH |
Redacción Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Cuando los Medias Rojas perdieron los tres primeros partidos de la Serie
final de la Liga Americana ante los Yanquis de Nueva York y Curt Schilling
salió del primer juego después de tres entradas, todo hacía
suponer que la temporada del lanzador había terminado.
Pero Schilling regresó en gran forma para llevar a su equipo hasta
la última instancia de las Mayores. Un riesgoso procedimiento médico
le dio una segunda oportunidad, y él la aprovechó.
Ahí fue donde el lanzador mostró su gran corazón.
Sin sus mejores lanzamientos, Schilling contuvo la temida ofensiva de
los Yanquis y la limitó a una carrera y cuatro imparables en siete
innings para permitir que los Medias Rojas empataran a tres triunfos la
Serie por el campeonato.
Luego vendría lo histórico. Jamás un equipo de las
Mayores había remontado una desventaja de tres juegos para pasar
a la Serie Mundial, hasta que los Medias Rojas humillaran a los Mulos
en el séptimo partido de la serie para llegar al Clásico
de Otoño como equipo histórico.
El domingo, ya en la Serie Mundial, Schilling estuvo más que formidable,
permitió cuatro hits y una carrera sucia en seis entradas, sacó
outs importantes cuando se requirió y se marchó dejando
a su equipo con una cómoda ventaja de 6-0, aunque con dos cardenales
en base.
La destacable actuación del derecho, y todo lo que se ha dicho
de su lastimado tobillo, incluso ha eclipsado al ex as de la rotación
de los patirrojos, Pedro Martínez, que ha quedado prácticamente
relegado al trasfondo en la sorprendente postemporada de los Medias Rojas.
Pero el esfuerzo, con visos de heroismo, de Curt Schilling parece que
le ha pasado factura.
El abridor estrella patirrojo se podría perder una
segunda salida en la Serie Mundial debido a que un procedimiento para
suturar su lesionado tobillo derecho podría ser muy riesgoso si
se sigue haciendo.
Al menos eso fue lo que dijo el médico de Boston, Bill Morgan,
al confirmar que podrían poner fin al experimento, luego de que
Schilling sintiera dolor antes de su apertura del domingo en el segundo
juego del Clásico de Otoño contra San Luis.
De ser necesario un sexto juego, Schilling podría ceder su puesto,
pero después de haber visto de lo que es capaz el lanzador bostoniano,
la última palabra la tendrá él. ¿Tendrá
la misma fortuna?

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