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| Temor. Las familias se sienten inseguras por
el talud. Fotos EDH |
Enrique
carranza
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Cada vez que llueve grandes porciones de tierra se desprenden de un talud
aledaño al pasaje C de la Residencial Amatepec, al
oriente de la capital.
Las familias que viven en el pasaje dicen que ya no pueden dormir tranquilos
porque sienten que sus casas se van a derrumbar, ya que, al fondo hay
una quebrada por donde pasan las aguas servidas y negras de la zona.
El socavón se comenzó a formar hace dos años y ahora
mide unos 50 metros de longitud y unos 20 metros de profundidad.
La cárcava está propiciando que una bóveda construida
cerca del lugar también comience a colapsar.
Hace muchos años los constructores colocaron una capa de cemento
sobre el muro; pero a juicio de los vecinos, sólo fue un leve
maquillaje, pues no hicieron los cimientos.
Esto ha causado grietas en las paredes y pisos de algunas viviendas. Los
patios de algunas de éstas están casi en el aire.
Petición
Las 10 familias más afectadas visitaron recientemente las oficinas
del Fondo Social para la Vivienda (FSV), para solicitar ayuda.
Vinieron unos inspectores del Fondo, pero sólo tomaron fotos
para analizar el caso, también entraron a las viviendas a ver los
daños, dijo Rosalba Barrera, una vecina.
Mientras las soluciones aparecen algunas familias se han visto en la obligación
de invertir de 300 a 400 colones en la compra de materiales de construcción
para reforzar sus casas.
Otros han preferido poner sus viviendas en alquiler para seguridad de
sus familias. Este fin de semana los vecinos formaron una directiva para
obtener soluciones más rápidas, pues la amenaza es latente.

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