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Artistas muy especiales

Los discapacitados salvadoreños afines a las artes afrontan una serie de obstáculos para formarse en centros especializados y divulgar sus obras en espacios culturales

Publicada 25 de octubre 2004, El Diario de Hoy

Su primera exposición. En septiembre, Ana Lucía Ordóñez compartió sus creaciones con un grupo de alumnos del Liceo Francés. Del intercambio logró vender tres obras.
Fotos EDH / Omar Carbonero / Herbert Saravia

Morena Azucena
El Diario de Hoy
mlazucena@elsalvador.com

Lunes 20 de septiembre. Ana Lucía Ordóñez estaba feliz y muy nerviosa. Ese día ofrecería su primera exposición de pintura.

La artista, una adolescente sorda, quería compartir con los niños de sexto grado las obras que preparó durante todo un año.

Los estudiantes acudieron a la cita. Uno alzó la mano y le preguntó cómo es la aventura colorida que ella ha emprendido.

“Pintar es bonito. Y para hacerlo hay que fijarse en los detalles hermosos de la vida”, le respondió a través de sus manos.

Su madre Rigoberta Amador hizo la función de intérprete, a los alumnos del Liceo Francés y a la maestra de éstos, Celina Martínez, quien al leer un reportaje sobre la niña en esta sección, decidió apoyar su arte.

La alegría para Ana se incrementó aún más, al observar que tres de sus creaciones tenían el punto anaranjado, símbolo de que habían sido vendidas.

El rocío del cartucho, El muñeco de nieve y La casa de mi abuela están colgadas en la pared de algún salvadoreño.

La oportunidad

Ana Lucía no es la única que tiene afinidad hacia las artes. Decenas de ciegos, sordos y personas con parálisis cerebral han demostrado y aportado a la pintura, el teatro y la música nacional.

¿Cuánto les ha costado abrirse campo en el ámbito artístico? Mucho. ¿Cuántas instituciones ayudan a su formación ? Pocas ¿Se valora el esfuerzo de los maestros que les enseñan? Casi nunca.

El arte es una oportunidad para el desarrollo social, físico y espiritual de las personas discapacitadas. Lo anterior lo plantea el director de teatro Francisco Cabrera, quien encabeza el Proyecto Centro de arte muy especial (Ceame).
El teatro, dijo, no debe ser visto como terapia ni mucho menos como una simple actividad colegial.

Art. 1
Ley de Equiparación

Alude a que las personas con discapacidades tienen iguales oportunidades que los demás. Menciona que ellos también tiene derecho a la vida cultural, social y a un trabajo digno.

Art. 56
La Constitución

“El Estado promoverá los centros de educación especial”. La Fundación Manos Mágicas propone que se provean intérpretes para sordos. Los diputados, una vez más, tienen la última palabra.

Art. 1318
Código Civil

A los ciegos y sordos les califica como personas “incapaces” por no poder expresarse totalmente en español. La fundación sugiere que se elimine este apelativo. Así podrán expresar sus voluntades.

“Éste permite el desarrollo sicomotor, pero a nivel artístico. En educación física quizá lo desarrollan, pero a nivel externo, en cambio a nosotros nos interesa el alma”, indicó Cabrera.

José Alberto García (Joalgar), que enseña pintura a un grupo de ciegos, comparte la misma idea y agrega que al arte exige investigación, responsabilidad y amor, para ambas partes.
Explica que la única diferencia entre un estudiante con todas sus capacidades y otro con limitaciones, es la metodología que se utiliza.

Así, él y su hija crearon una guía metodológica de las artes plásticas para no videntes y su hija.

A través de ella, los alumnos ponen a prueba las capacidades físicas, niveles sicológicos, conocimiento de las técnicas pictóricas, análisis descriptivo y el desarrollo de la idea con el uso del pincel.

En las artes escénicas es otro proceso, según explicó Cabrera. “Hacemos ejercicios de relación, integración.Después vamos a la construcción de personajes”.

¿Y la exigencia ? Es la misma para todos. “Les digo que una obra tiene calidad cuando tiene equilibrio, unidad y ritmo. Y se los exijo”, aseguró Joalgar.

Si bien muchos discapacitados cumplen con los requerimientos estéticos, su carrera puede truncarse por los recursos económicos limitados.

El otro obstáculo lo indicó Cabrera: la falta de personal capacitado en el Centro Nacional de Artes (Cenar).

Lo más importante –subrayó– es que la gente crea en ellos. “Por mucha discapacidad que tenga, algo sienten. Sólo está en darles oportunidad”.

 

Los pocos centros
- Taller Tonatiú es dirigido por José García (Joalgar). Su misión es enseñar a pintar a los ciegos. Teléfono: 259-1512, 294-8705
- La Fundación Manos Mágicas realiza cursos y talleres de intérpretes. También promueve la enseñanza de la pintura y el teatro. Teléfono 260-3646.
- Centro de arte muy especial, dirigido por Francisco Cabrera. Tel. 2765023 Taller Tonatiú A Un grupo de no videntes
Fotos EDH / Omar Carbonero / Herbert Saravia

Los derechos, una lucha que no cesa

Goce a la libertad, la salud, la cultura, el bienestar económico y la justicia social. Eso es lo que pretende la Ley de Equiparación de Oportunidades para las personas con discapacidad, aprobada por la Asamblea Legislativa en 2000.

Cecilia Jiménez, representante del Consejo Nacional de Atención Integral a la Persona Discapacitada (Conaipd), explicó que la instancia se encarga de velar por el cumplimiento del decreto, y de sensibilizar a la población salvadoreña sobre los derechos que estas personas tienen.

“La discapacidad no es una condición que limita las habilidades e inclinaciones artísticas”, resalta. Por eso cree que el arte para ellos es mucho más que ocio.
“Es parte de su rehabilitación. En todos los centros ellos desarrollan sus habilidades. Los de parálisis cerebral hacen manualidades”, destacó la funcionaria.

La presidenta de la Fundación Manos Mágicas, Yanira Soundy, sostiene que la lucha va más allá del cumplimiento de la normativa y de pensar que los discapacitados requieren de una metodología artística complicada.

“Esta ley busca en cierta medida regular los aspectos de inserción laboral, pero de nada sirve si en el Código Civil les tilda como incapaces. Eso es contradictorio”, subrayó.
La Fundación, en un deseo de que se les respete y se les valores, llevó el 9 de octubre una lista de peticiones a los diputados de la Asamblea, que incluye, principalmente, reformas legales a favor de las personas sordas.

Así, piden que el lenguaje de señas sea declarado bien cultural, al igual que el náhuatl y que se legalice la carrera de intérprete, la cual realizan personas altruistas que ayudan a la formación educativa y artística de los que no pueden escuchar bien.



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