El Diario
de Hoy
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Esteban R., de 40 años, fue condenado
a diez años de cárcel por violación agravada en perjuicio
de su hija, quien a consecuencia del incesto, tuvo dos hijos.
Los abusos ocurrían, según la Fiscalía de La Unión,
desde que la menor tenía 9. Las pesquisas indican que el condenado
obligaba a su esposa a trabajar fuera de la casa, para quedarse solo con
la infante. Los abusos ocurrían dentro de casa o en una milpa cercana.
Un testigo indicó que con frecuencia observaba al adulto y a la
niña salir de la milpa, lo cual le pareció sospechoso. La
menor tiene un niño de dos años y otro de cuatro.
En anteriores ocasiones la pequeña se acercó a la Fiscalía
para denunciar el hecho, pero en repetidas veces llegó a tratar
evitar que la investigación continuara, incluso, cambió
la versión; sin embargo, el Ministerio Público continuó
con las pesquisas.
En base a esta prueba científica, se ordenó la detención
administrativa del sospechoso, pero éste huyó de la justicia,
por lo cual fue declarado reo rebelde. Finalmente fue capturado en abril
anterior en un paso fronterizo de la zona oriental.
Durante la vista pública, la menor insistió en tratar de
desvincular al sujeto con los abusos, pero la prueba científica
fue irrefutable, por lo cual el Tribunal de Sentencia de La Unión
lo declaró culpable y lo condenó a diez años de cárcel.
El delito se cometió antes de las reformas al Código Penal,
que elevaron los años por este delito, el sujeto se libró
de purgar una pena máxima de 20.

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