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| Con la Biblia. De rodillas, Nelson García,
agradeció a Dios el haberle librado de la prisión.
Fotos EDH / Walter Santos |
Jaime
García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Agarró su Biblia y con pasos lentos caminó al centro de
la sala de jurados, habló con periodistas, se arrodilló,
agradeció a Dios y se puso a llorar.
Esa fue la reacción que tuvo Nelson García al finalizar
la vista pública que le mantuvo en vilo durante más de dos
años, desde que fue involucrado en cargos sexuales.
Gracias al Espíritu Santo, él me ha salvado de estas
mandíbulas de acero en las que he estado en estos años.
Sólo Dios me ha salvado y mis abogados, manifestó.
Criticó a los medios de comunicación ya que, en su opinión,
influyeron al destrozarle su vida al llamarlo el pornoabogado.
Le mando un abrazo a los jueces que se han impuesto contra un sistema,
porque no ha sido fácil poner esta sentencia, recalcó.
La oración
Señor mío, te doy todas las gracias con todas las
fuerzas que tengo en este momento; al hermano Toby, que siempre creyó
en mí, a mi madre y a mis compañeros. Me rindo ante ti mi
Dios, amén. Así concluyó la oración
que hizo de rodillas ante la insistencia de los periodistas para que diera
declaraciones.
Su hermano, Carlos Estuardo García, le acompañó en
el acto.
Justo después de dar las gracias, el exonerado se puso de pie y
se fundió en abrazos con sus abogados, con familiares y con los
empleados de los tribunales que se acercaron a él para felicitarle.
Cuando salió de la sala de jurados, caminó hasta donde se
encontraban los policías que le habían mantenido cercado
por el arresto domiciliar que el tribunal le había dictado.
Señores, vengo a darles parte que me retiro, que Dios los
bendiga, les dijo y les hizo un saludo a la usanza militar.
El síndico de la Asociación de Abogados, Raúl Ángel
Calderón, al encontrarse con su amigo, comenzó a llorar
y a gritar de que todo el proceso había sido desechado porque fue
ilegal desde un principio.
García no dejaba de dar abrazos y recibir felicitaciones mientras
bajaba los escalones del tercer piso, en donde se encontraba.
Al llegar a la calle, otro grupo de personas se le acercó y él
les repetía la frase: Se probó mi inocencia.
Ima Guirola, de Cemujer, dijo que no darían un paso atrás
en el proceso contra García y que analizarían con sus abogados
la forma para revertir la resolución que lo libraba de cargos.
Es un fallo abierto a la impunidad, manifestó Guirola.
Las feministas, que durante los dos días de juicio se mantuvieron
con carteles pidiendo justicia, subieron rápidamente a un vehículo
y se retiraron del lugar para no confrontar con el abogado procesado.
Entre apretones de mano, García subió a una camioneta de
su propiedad y emprendió su camino.
La calma regresó a los tribunales.
Luis Mario Pérez Benett, defensor de García, dijo que desde
un principio sostuvieron que el caso estuvo plagado de anomalías
por parte de la policía y la Fiscalía, y esto motivaba a
que los tribunales declararan nulo todo el procedimiento.
Si García hubiera sido condenado perdería su investidura
de abogado.
La PNC, cautelosa
- El director de la Policía Nacional Civil, Ricardo Menesses, dijo
que respetaban la decisión judicial pero que no la compartían.
- Descartó que hayan efectuado un mal procedimiento al registrar
la vivienda del abogado, porque lo hicieron amparados en una orden emanada
de un juzgado capitalino.

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