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| El quinteto sobresalió gracias a sus largas
cabelleras, sus brazos tatuados, el acentuado inglés y en especial,
por la gran simpatía hacia con los salvadoreños.Foto
EDH |
Redacción VIDA
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Cerca de las 9:00 de la noche, la banda sueca Dismember, quizá
la más esperada del mes, dejó a los roqueros boquiabiertos
y sacudidos con un repertorio que incluyó lo mejor de sus éxitos
en los 15 años de existencia.
Para los que han seguido los pasos de estos especialista del death metal,
su presentación de ayer dio muestra de que los temas de su último
álbum es un claro intento de volver a sus inicos con Like an Ever
Flowing Stream.
Where ironcroses grow, tema que da nombre a su más reciente producción,
no faltó en el repertorio, que incluyó otras rolas de su
CD; mismo que ha sido presentado en otros conciertos en Europa y América.
La llegada
Antes de su presentación en la Feria Internacional, los embajadores
del death metal se reunieron con un centenar de fans en un billar capitalino,
horas después de su arribo al país, ayer por la mañana.
El quinteto sobresalió gracias a sus largas cabelleras, sus brazos
tatuados, el acentuado inglés y en especial, por la gran simpatía
hacia con los salvadoreños.
El vocalista Matti Kärki aprovechó el encuentro para comprometerse
a ofrecer un concierto Brutal. Y lo cumplió.
Su salida al escenario fue espeluznante, sacudidora e incomparable. Sus
cabelleras se agitaron al igual que sus cuerpos; sus fans hacían
lo mismo abajo, en clara muestra de que estaban en la misma sintonía.
Durante más de una hora, los que no se cansaban saltaban de un
extremo a otro con la misma velocidad que el rock del escenario.
Para muchos, este fue un concierto que marcará la historia de la
banda y de la región. Un espectáculo que dejó a otros
tantos desmembrados por el rock de Suecia.

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