Inci
Mendoza
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
El gerente del Sistema Básico de
Salud de La Unión, doctor Héctor Aguilar, aseguró
ayer sentirse ofendido por el hallazgo de dos fetos en terrenos donde
se construye un laboratorio clínico en la Unidad de Salud de Intipucá.
Esta es la primera reacción oficial de las autoridades sanitarias
desde que los cadáveres fueron encontrados, el miércoles
pasado, por trabajadores.
Este medio de comunicación trató de obtener la versión
de la directora de la Unidad de Salud, Guadalupe Quintanilla, pero no
contestó ni en su despacho ni en su casa.
Aguilar consideró que los fetos fueron enterrados hace tiempo en
este sitio por lo que
descarta cualquier vinculación con el personal que actualmente
labora en el centro.
El caso está en poder de la Fiscalía y Medicina Forense
para que ellos definan edades de los fetos y que investiguen, insistió
Aguilar.
Dijo desconocer si en el sitio funcionó alguna clínica o
dependencia de salud anteriormente. Como Salud tenemos un inspector
de saneamiento en la zona que está haciendo unos informes, estamos
pendientes de eso, aseguró el funcionario.
Aguilar indicó que la actual directora de la unidad de salud no
tiene idea de que pasó en el sitio. Ella sólo tiene dos
años de trabajar en la unidad de salud y las instalaciones funcionan
desde hace 45 años en el mismo lugar.
Un equipo de peritos del Instituto de Medicina Legal y un fiscal retiraron
el jueves los fetos para hacer los análisis correspondientes, mientras
la dirección del centro asistencial donde los encontraron mantienen
silencio absoluto.
El hallazgo atrajo el interés de la población, debido que
no se han presentado mujeres embarazadas en el poblado últimamente.
Los fetos estaba enterrados a una profundidad aproximada de 1.20 metros.

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