elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Declaran muerte cerebral para guardaespaldas CSJ

La víctima recibió un impacto de bala en la parte occipital izquierda.

Publicada 13 de octubre 2004, El Diario de Hoy


Agentes de la Policia Nacional Civil, llegaron a la Decima Avenida Sur de la Colonia América de San Jacinto, carretera vieja a San Marcos, para verificar el vehiculo que conducia Víctor Ancelmo Martínez. Foto:EDH/ Wilfredo Diaz

elsalvador.com
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com


Las autoridades del Hospital Médico Quirúrgico del ISSS, declararon muerte cerebal a Víctor Anselmo Martínez, miembro de la seguridad del jefe de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que sufrió un atentado esta mañana en el Barrio San Jacinto.

Martínez, de 45 años, fue atacado mientras aguardaba en su domicilio al jefe de seguridad de la institución, Manuel Vega Centeno, hoy a las 7:30 p.m.

El atentado tuvo lugar luego que sujetos presuntamente intentaban despojarlo del vehículo en que se conducía en la 10a. Av. Sur y Calle Benjamín Orozco, sobre la carretera vieja a San Marcos.

El seguridad, que fue herido de bala en la cabeza, fue conducido al hospital en estado crítico y actualmente se debate entre la vida y la muerte, mientras las autoridades realizan investigaciones para dar con el paradero de los hechores.

Por el momento no existe una hipótesis clara sobre el origen del atentado. Según las autoridades, el ataque pudo haber estado dirigido a Vega Centeno, quien recientemente habría realizado remociones y cambios en la estructura de seguridad de la CSJ, tras las sospechas que penden sobre el personal de haber colaborado en la fuga de dos importantes bandas delincuenciales, entre ellas, la banca Tacoma.

No obstante, también se baraja la posibilidad de que la delincuencia común haya sido el motivo, puesto que Martínez fue despojado de su arma, una pistola 9 mm., antes de negarse a entregar el vehículo que conducía a los supuestos asaltantes, que se movilizaban en un carro marca Toyota, color negro.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


elsalvador.com WWW