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| Reo. Julio César González Alfaro
fue presentado ayer en la División Antinarcóticos con
los 24 kilos de la sustancia. Se investigan sus posibles conexiones.
Foto EDH |
Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La División Antinarcóticos
de la Policía Nacional Civil (PNC) asestó un duro golpe
al narcotráfico al incautarse de 24 kilogramos de cocaína,
cuyo valor comercial ha sido calculado en más de 600 mil dólares.
Según la PNC, es el mayor decomiso registrado en los últimos
dos años.
Junto al alijo, la policía arrestó al salvadoreño
Julio César González Alfaro, de 43 años, bajo cargos
de tráfico ilícito de drogas.
La incautación se produjo a la 1:50 a.m. del lunes anterior en
el kilómetro 82 de la carretera hacia la frontera La Hachadura
en Ahuachapán.
Un retén de policías antidrogas aguardaba ya el desplazamiento
de una rastra, tipo Tacuazina, donde se fletan carros. Una
llamada telefónica les había puesto al corriente sobre el
trasiego.
Según la policía, al arrestado se le investigaba desde septiembre.
González Alfaro se dedicaba a traer autos chocados y los vendía
en sumas muy bajas; esto despertó sospechas y comenzó el
seguimiento que condujo al decomiso y su aprehensión.
La droga venía embutida en dos tubos cuadrados de hierro que habían
sido agregados como durmientes a la rastra. Los habían soldado
meticulosamente como para que no se pudiera inferir que no eran de fábrica.
En uno de las tubos se encontraron 15 paquetes con un peso aproximado
de un kilo cada uno. El resto, en el segundo durmiente.
La policía sospecha que el alijo llegó a El Salvador vía
marítima, procedente de Nicaragua.
Los paquetes venían envueltos en siete capas de plástico
untadas con grasas y aceites, lo que les hace suponer que llegó
por vía marítima.
A González también le decomisaron tres teléfonos
móviles, un radiocomunicador portátil de onda corta, un
boleto aéreo a su nombre, un pasaporte salvadoreño con visa
estadounidense y dinero en efectivo de México, Guatemala y El Salvador.
De momento, la policía asegura que no sabe cuál fue el punto
de origen de la cocaína, como tampoco los nexos en Estados Unidos
del capturado.
Tanto la rastra como el cabezal tienen matrículas estadounidenses.
Ambos vehículos son propiedad del detenido. El cabezal es de la
empresa JG Transport, de la que el detenido dijo ser propietario.
Un oficial antidrogas informó que intercambian información
con la agencia antidrogas de Estados Unidos para dar con la camarilla
de González Alfaro.
El presunto narcotraficante, según la policía, ha ingresado
cinco veces a El Salvador, por la frontera de Anguiatú, Santa Ana
y ha salido por La Hachadura, Ahuachapán, aunque no especificaron
en qué período.

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