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| Disfraz. Parte de la estructura en la que escondían
el material. Foto EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Pero cuando lo pusieron entre el alijo
y el vehículo en que lo transportaba, hubo un momento en que se
echó a llorar.
¡Por Dios, les digo que no es mía esa droga!,
aseguró mientras los periodistas le entrevistaban.
González Alfaro es un salvadoreño residente desde hace 20
años en Estados Unidos, según lo dijo él mismo. ¿Cómo
van a creer que yo me iba a arriesgar a perder mi residencia por esta
cosa? Esto es una vergüenza para mis hijos, aducía mientras
lloriqueaba.
El detenido aseguró que tiene parientes en Ilopango y que era a
ese lugar adonde llegaba cuando venía a El Salvador.
González aseguró que compró los dos tubos a 75 dólares
cada uno, pero que no sabía lo que traían adentro. Dijo
que hizo el trato en un punto de la carretera Troncal del Norte con un
hombre desconocido para él y que éste se los llevó
a Ilopango, donde se los colocaron con soldadura.
Justificó la compra diciendo que sólo trataba de reforzar
la estructura del remolque, pues con la carga de los carros suelen deformarse.
Búsqueda
A las 7:00 p.m. de ayer, la policía antidrogas realizó
tres allanamientos en igual número de inmuebles en Ilopango y el
barrio Santa Anita, de San Salvador.
Según la policía, en Ilopango la rastra estuvo guardada
por 15 días, según lo dijo el cuidador del inmueble. Mientras
que en los del barrio Santa Anita hallaron evidencias de que en un lugar
pintaron los tubos y en otro los rellenaron con la droga. Al cierre de
esta nota, 9:00 p.m., la policía continuaba el operativo aunque
aún no habían efectuado más capturas.
Las autoridades no aclararon si la ubicación de los inmuebles es
producto de la colaboración de Alfaro González o si es de
la misma persona que les alertó sobre el trasiego.

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