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Perros peligrosos, sin control

Pocos avances. El Código de Salud da la potestad a la entidad sanitaria de proteger a la población “de animales que pudieran transmitir enfermedades”. Ordenanzas son limitadas

Publicada 13 de octubre 2004, El Diario de Hoy


Mucho cuidado. Razas como el rotwailler, el pitbull y el doberman reaccionan de manera agresiva por su instinto. Foto EDH
Ivette Amaya/Susana Joma
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Ni leyes, ni ordenanzas, ni códigos sanitarios protegen a la población del ataque de razas de perros consideradas agresivas, que en muchos casos dejan cicatrices difíciles de borrar.

El último caso es el de Edwin Alfredo Carrillo, de 10 años, joven de San Marcos que resultó mordido en dos ocasiones por un can de raza pitbull. El animal era de su tío y el muchacho resultó con graves heridas en el rostro.

Como indica el mismo ministro de Medio Ambiente, Hugo Barrera, “no hay nada controlado”. Acto seguido agrega: “si nadie hace nada, nosotros podríamos participar”.

Un primer intento de regular la tenencia de los denominados “perros peligrosos” es la ordenanza de Mejicanos, en vigencia desde septiembre pasado, donde se prohíbe la exhibición en la vía pública de animales con esta categoría.

Alcaldías como la de San Salvador y Santa Tecla aún estudian la implementación de una ordenanza reguladora de tenencia de estos canes, como el doberman, akita,bBoxer y el mismo pitbull.

Según Marta de Najarro, delegada de contravenciones de Santa Tecla, en el caso de este municipio el mayor retraso consiste en hallar un terreno adecuado para instalar una perrera, proyecto iniciado desde noviembre del año pasado.

“No podemos aprobarla sin antes tener una solución de a dónde llevar al animal”, explicó la delegada.

Salud Pública, por su parte, basa su trabajo en el Código de Salud, donde se estipula que “el ministerio deberá dictar las medidas que correspondan para proteger a la población de animales que pudieran transmitir enfermedades”.

Al respecto, Mario Serpas, director de Control y Vigilancia Epidemiológica de Salud Pública, aclaró que mantienen una responsabilidad compartida con las alcaldías, pero que ellos brindan la parte curativa.

“Nosotros (Salud) podemos hacer observaciones, pero la regulación de la tenencia es competencia de los municipios”, acotó.


“El can se adapta al dueño”

El ambiente en el que vive un animal influye tanto en su agresividad como sus instintos de supervivencia, explica el médico veterinario José Infantozzi, pero esto no justifica la tenencia de perros considerados peligrosos en viviendas familiares.

“A veces, la personalidad del dueño es la misma del perro, y si es una persona agresiva, y a eso se le suma que no anda con cadena o bozal, ya no es problema del perro si ataca o no, es del dueño por su descuido”, indicó el experto.

Acerca de la necesidad de una regulación en cuanto a la tenencia de razas como el Pitbull o el Doberman, el veterinario manifestó estar de acuerdo en la medida que este tipo de canes no puede convivir con el resto de la familia. En algunas ocasiones no reconocen a los mismos propietarios.

“Estos perros no tendrían que ser mascotas, se pueden usar mejor para la seguridad de la casa”, acotó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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