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| Mucho cuidado. Razas como el rotwailler, el pitbull
y el doberman reaccionan de manera agresiva por su instinto.
Foto EDH |
Ivette Amaya/Susana
Joma
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Ni leyes, ni ordenanzas, ni códigos
sanitarios protegen a la población del ataque de razas de perros
consideradas agresivas, que en muchos casos dejan cicatrices difíciles
de borrar.
El último caso es el de Edwin Alfredo Carrillo, de 10 años,
joven de San Marcos que resultó mordido en dos ocasiones por un
can de raza pitbull. El animal era de su tío y el muchacho resultó
con graves heridas en el rostro.
Como indica el mismo ministro de Medio Ambiente, Hugo Barrera, no
hay nada controlado. Acto seguido agrega: si nadie hace nada,
nosotros podríamos participar.
Un primer intento de regular la tenencia de los denominados perros
peligrosos es la ordenanza de Mejicanos, en vigencia desde septiembre
pasado, donde se prohíbe la exhibición en la vía
pública de animales con esta categoría.
Alcaldías como la de San Salvador y Santa Tecla aún estudian
la implementación de una ordenanza reguladora de tenencia de estos
canes, como el doberman, akita,bBoxer y el mismo pitbull.
Según Marta de Najarro, delegada de contravenciones de Santa Tecla,
en el caso de este municipio el mayor retraso consiste en hallar un terreno
adecuado para instalar una perrera, proyecto iniciado desde noviembre
del año pasado.
No podemos aprobarla sin antes tener una solución de a dónde
llevar al animal, explicó la delegada.
Salud Pública, por su parte, basa su trabajo en el Código
de Salud, donde se estipula que el ministerio deberá dictar
las medidas que correspondan para proteger a la población de animales
que pudieran transmitir enfermedades.
Al respecto, Mario Serpas, director de Control y Vigilancia Epidemiológica
de Salud Pública, aclaró que mantienen una responsabilidad
compartida con las alcaldías, pero que ellos brindan la parte curativa.
Nosotros (Salud) podemos hacer observaciones, pero la regulación
de la tenencia es competencia de los municipios, acotó.
El can se adapta al dueño
El ambiente en el que vive un animal influye tanto en
su agresividad como sus instintos de supervivencia, explica el médico
veterinario José Infantozzi, pero esto no justifica la tenencia
de perros considerados peligrosos en viviendas familiares.
A veces, la personalidad del dueño es la misma del perro,
y si es una persona agresiva, y a eso se le suma que no anda con cadena
o bozal, ya no es problema del perro si ataca o no, es del dueño
por su descuido, indicó el experto.
Acerca de la necesidad de una regulación en cuanto a la tenencia
de razas como el Pitbull o el Doberman, el veterinario manifestó
estar de acuerdo en la medida que este tipo de canes no puede convivir
con el resto de la familia. En algunas ocasiones no reconocen a los mismos
propietarios.
Estos perros no tendrían que ser mascotas, se pueden usar
mejor para la seguridad de la casa, acotó.