El Diario de Hoy
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El
presidente de una empresa turca de construcción cuyos empleados
fueron liberados por sus secuestradores dijo ayer que no se retirará
de Iraq porque no se ha determinado que los secuestros tuviesen motivaciones
políticas.
Diez empleados de la empresa turca Vinsan fueron dejados en libertad por
sus captores y llegaron a la embajada turca en Bagdad. Se dijo que todos
gozaban de buena salud.
Mientras, un grupo radical islámico afirmó en un comunicado
divulgado en la Internet que había decapitado a un chiita iraquí,
seguidor del clérigo radical Moqtada al-Sadr, porque había
estado espiando para fuerzas estadounidenses.
El comunicado, escrito por el grupo Ejército de Ansar al-Sunna
y publicado en un sitio en Internet, indicó que Alaa al-Maliki
era uno de los espías más peligrosos.
El grupo, que decapitó el lunes a un contratista turco y a un traductor
iraquí, dijo que Maliki había matado a muchos sunitas
mientras trabajaba con las fuerzas estadounidenses.
Su autenticidad no pudo ser verificada inmediatamente.
Junto al comunicado había una fotografía de Maliki sentado
entre dos militantes que apuntaban sus rifles hacia él.
Además, el periodista estadounidense, Paul Taggart fue secuestrado
el domingo, confirmaron ayer las autoridades locales.
Su automóvil habría sido emboscado por tres sujetos encapuchados.
(AP)