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Analizando
Venezuela, la guerra equivocada

En el gobierno de Chávez, los militares se han dedicado a funciones que no les son propias, asumiendo papeles en la administración pública que van desde la presidencia de empresas del Estado hasta atender mercados populares

Publicada 13 de octubre 2004, El Diario de Hoy


Robert Bottome*
El Diario de Hoy

editorial@elsalvador.com

Caracas. (AIPE).- El Gobierno de Venezuela —según informaciones de UPI— está negociando la compra de 50 aviones de combate sofisticados por un monto de 5,000 millones de dólares, una cifra nada despreciable para una nación que exhibe niveles de pobreza que superan 60% de la población.

Con 5,000 millones de dólares es mucho lo que se podría hacer por el país, como construir y dotar adecuadamente hospitales y escuelas para procurar una mejora en la calidad de salud y educación de los venezolanos. Pero en lugar de ello, se están destinando cuantiosos recursos a la compra de armamentos para el sector castrense, de poca utilidad para el cumplimiento de su misión principal, que es resguardar las fronteras del país.

En el gobierno de Chávez, los militares se han dedicado a funciones que no les son propias, asumiendo papeles en la administración pública que van desde la presidencia de empresas del Estado hasta la tarea de atender mercados populares.

Y mientras ello ocurre, lo cierto es que en la batalla de la frontera la Fuerza Armada Nacional
(FAN) y Venezuela están perdiendo. La mayor parte de las zonas fronterizas occidentales del país se encuentran —de facto— bajo control de la guerrilla colombiana, y la FAN luce incapaz o no parece estar dispuesta a asegurar esas áreas.

El 17 de septiembre, un grupo guerrillero de las FARC, identificado por el Ministerio de Defensa de Colombia y la policía científica venezolana, emboscó a un grupo de ingenieros y geólogos de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en pleno cruce del río Apure, cerca de la frontera con Colombia, a unos 30 kilómetros de Guasdualito. Cinco soldados y una ingeniera ambiental de PDVSA (la estatal petrolera) fueron asesinados en la acción cometida ese viernes, y el domingo siguiente se encontraron dos grupos de tres cadáveres cada uno, aparentemente de guerrilleros ajusticiados.

Estos lamentables hechos no hacen más que confirmar las precarias condiciones de seguridad imperantes en la zona, mientras el Presidente Chávez intenta hacerse de una flota de aviones MIG para “defender el Canal de Panamá”.

Los pocos efectivos de la FAN que quedan en la frontera están inadecuadamente adiestrados y equipados y, por lo tanto, no pueden rivalizar con las fuerzas guerrilleras que pululan por las zonas fronterizas, que son más experimentadas y cuentan con mayor financiamiento y equipos más modernos.

Sin embargo, según Chávez, “la guerrilla no es enemiga” del Estado venezolano, lo cual puede explicar por qué, por un lado, su Gobierno desatiende la principal misión de la FAN y, por el otro, crea gloriosas fantasías de conquista mundial en una guerra equivocada.

*Director de VenEconomía. © www.aipenet.com

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