
Mario Posada
El Diario de Hoy
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La palabra
clave, según el entrenador Irving Nóchez, es motivación.
Esa que a sus pupilas del equipo femenino salvadoreño de gimnasia
artística les sobra.
Las pequeñas Emilia Meléndez, Diana Rivera, Michelle Vidal
y Daniela Paredes están sabedoras de la responsabilidad que enfrentan
al sacar la cara por los colores patrios en el Campeonato Panamericano
Juvenil de Gimnasia, que será inagurado esta noche.
Ayer por la tarde, mientras el Polideportivo de Ciudad Merliot lucía
como un enorme hormiguero, donde todas las personas involucradas en el
evento afinaban detalles de última hora, las pequeñas gimnastas
cuscatlecas se empeñaban en pulir sus rutinas.
Antes habían observado el trabajo de sus pares cubanas, quienes
arribaron por la mañana a tierras salvadoreñas.
A una voz del preparador, Meléndez, Rivera y Vidal empezaron el
trabajo de calentamiento y estiramiento. Paredes, quien forma parte del
gimnasio Tembag, entrenó por la mañana junto a sus compañeras.
Las posibilidades
Nóchez aseguró que las niñas están muy
motivadas. Han trabajado muy duro y ya se dieron cuenta de que el nivel
de los otros países no está tan lejos como en el Panamericano
de 2002.
En aquella competición, celebrada en República Dominicana,
la representación salvadoreña quedó relegada al último
lugar.
Por equipos, queremos mejorar esa nota. En individual, pensamos
que Emilia Meléndez puede ubicarse en la mitad de la tabla de posiciones,
detalló Nóchez.
La popular Bibi apenas tiene 11 años y ya competirá
en un evento juvenil.
Ella cumple los doce años en diciembre. En noviembre irá
a un panamericano infantil. Bibi es la número tres a nivel panamericano,
aseguró el entrenador.
Al hacer un análisis sobre el desempeño de cada una de sus
dirigidas, Nóchez explicó que las barras asimétricas
y la viga de equilibrio son los aparatos más fuertes de Emilia.
El piso lo ha levantado mucho y su debilidad es el salto de potro.
Con
respecto a Diana Rivero, el preparador detalló que es una
niña muy temperamental cuyo fuerte es el salto de potro y la viga
de equilibrio.
Acerca de Michelle Vidal, Nóchez aseveró que es buena
en la viga. Sobre Daniela Paredes no quiso comentar. Esperamos
que colabore con el equipo, acotó.
A superarse a sí mismas
En el Campenato Panamericano Juvenil 2002, disputado en
República Dominicana, el equipo salvadoreño de gimnasia
rítmica quedó en último lugar.
Ahora, de locales, las niñas quieren cambiar la historia. Dicen
que lo de hace dos años es cosa del pasado.
María Gabriela Martínez, de 13 años; Emelyn Martinez,
de 12; Diana Figueroa, de 12, y Susana Canizalez, de 14 , serán
las responsables de borrar este mal recuerdo.
Al frente de este novel equipo se encuentra la cubana Miriam Martínez,
quien fue seleccionada nacional y luego entrenadora del representantivo
isleño por varios años.
La entrenadora está consciente de que no lograrán una medalla
en la competición que hoy se inaugura. Eso sí, dice que
no quedarán últimas.
Tenemos dos niñas que apenas cumplieron doce años,
que no tienen ninguna experiencia internacional y tampoco tienen muchas
condiciones naturales. Sin embargo, la gente que venga se va a llevar
otra impresión, diferente a la mostrada en 2002, enfatizó
Martínez.
La cubana considera que para llegar al nivel de países como
Estados Unidos, México, Argentina, se necesitan años de
años de trabajo, y en El Salvador apenas se empezó a trabajar
con la gimnasia rítmica en 1999.
Por su parte, Susana Canizalez, quien formó parte del equipo que
compitió en República Dominicana, aseguró que nos
hemos superado bastante y vamos a hacer un buen papel.
Esperamos quedar como las mejores de Centroamérica,
añadió Canizalez, estudiante de octavo grado.