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Con la fe a cuestas

La selecta enfrenta a Jamaica en un juego decisivo. Si gana, avanzar parece posible


Publicada 13 de octubre 2004, El Diario de Hoy

Probabilidades numéricasl
Las posibilidades de que la selección de El Salvador avance se mantienen. Todo pasa por una combinación de resultados con los otros equipos del grupo. Aun si el conjunto nacional iguale puede clasificar, siempre que Estados Unidos venza o empate con Panamá. De ser así, El Salvador tendría que ganar en Panamá y Jamaica perder en el país del norte. De allí, que el partido de hoy
es clave. Foto: EDH/ Gustavo Marín
Periodista: Claudio Martínez
Fotóperiodista: Gustavo Marín
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

En Jamaica, la tierra de Bob Marley y de la marihuana, la gente está excitada. Y no es precisamente por el reagge o por el humo sagrado, como ellos le llaman a su cultivo dilecto. Lo que ha generado la expectativa es la recuperación de la Selección local, que tras los dos primeros juegos de la eliminatoria estaba en terapia intensiva agonizando y ahora parece encauzar su rumbo.

“Por supuesto que vamos a ganar, el equipo ha mejorado muchísimo”, dijo Dianne Walker, una robusta oficial de migración que se encarga de darles la bienvenida a los extranjeros y, de paso, cobrarles los $20.00 de la visa.

Si para El Salvador el partido es clave, lo mismo resulta para los jamaiquinos. Algo es seguro: el empate no le sirve a ninguno de los dos. La victoria, en cambio, les abre un panorama alentador.

Eso hace suponer un partido abierto, de ida y vuelta, con llegadas en ambas áreas.

Aunque Armando Contreras Palma es consciente de que si no gana se le acaban las

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posibilidades —un empate dejaría un margen mínimo para el milagro en la última fecha—, es lógico que también jugará con la ansiedad de los locales. Por eso es probable que en los primeros minutos veamos una Selecta precavida. La idea, y eso lo tienen claro los salvadoreños, es salir a ganar, pero no a suicidarse.

En Kingston, la mayoría de los 800 mil habitantes no sólo apuesta a una victoria de Jamaica, sino que muchísimos de ellos se imaginan una goleada. El optimismo es tal, que Carl Brown, auxiliar técnico, tuvo que salir a frenar esa ola de triunfalismo. “No se equivoquen. El hecho de que les ganáramos 3-0 allá, no significa nada. Muchos piensan que haremos seis goles, pero no es así. El Salvador viene con cinco nuevos jugadores y también cambió a su entrenador”, dijo.

Previo al partido, los caribeños tenían varias dudas para completar el once inicial. El defensor Richard Gardner aún no se recupera de su rodilla y el portero Donovan Ricketts sufre de un fuerte dolor en la espalda. Richard McCallum, portero de la Sub-23, sería el titular.

La única baja segura es el volante Micah Hyde, autor de un gol en el Cuscatlán. Lazaroni ha ensayado con Jaime Lawrence y Tyrone Mashall para ese puesto. Los que no están en duda son los integrantes del tridente ofensivo: Ricardo Fuller, Maman Ralph y Damon King. Sí, los mismos tres que con velocidad y mucha astucia complicaron a la defensa cuscatleca en San Salvador.

Por esa razón es que Contreras Palma, quien consciente que para ganar no sólo hay que hacer goles sino también no recibirlos, tiene decidido mantener una línea de tres, con Dowson Prado como líbero y Velásquez y Tobar parados delante de él. Los carrileros serán Benítez y Umanzor, y tampoco cambian los encargados de formar la contención: Jorge Rodríguez y Santos Cabrera, dejando al “Pega” la tarea de abastecer con su habilidad a Cerritos y González Víchez. Una variante que podría introducir el técnico es Denis Alas.

El desafío no es sencillo. Por un lado habrá que frenar, con un estadio en ebullición, a una selección de Jamaica que será un huracán ofensivo. Por el otro, quizás el más complicado, lograr convertir al menos un gol, algo que El Salvador no ha conseguido en los últimos 315 minutos de juego. En ese sentido, hay una verdad inapelable: no se conoce en la historia del fútbol mundial un equipo que haya ganado sin convertir goles.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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