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Probabilidades numéricasl
Las posibilidades de que la selección de El Salvador avance
se mantienen. Todo pasa por una combinación de resultados con
los otros equipos del grupo. Aun si el conjunto nacional iguale puede
clasificar, siempre que Estados Unidos venza o empate con Panamá.
De ser así, El Salvador tendría que ganar en Panamá
y Jamaica perder en el país del norte. De allí, que
el partido de hoy
es clave. Foto: EDH/
Gustavo Marín |
Periodista: Claudio
Martínez
Fotóperiodista: Gustavo Marín
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
En Jamaica, la tierra de Bob Marley y de la marihuana, la gente está
excitada. Y no es precisamente por el reagge o por el humo sagrado, como
ellos le llaman a su cultivo dilecto. Lo que ha generado la expectativa
es la recuperación de la Selección local, que tras los dos
primeros juegos de la eliminatoria estaba en terapia intensiva agonizando
y ahora parece encauzar su rumbo.
Por supuesto que vamos a ganar, el equipo ha mejorado muchísimo,
dijo Dianne Walker, una robusta oficial de migración que se encarga
de darles la bienvenida a los extranjeros y, de paso, cobrarles los $20.00
de la visa.
Si para El Salvador el partido es clave, lo mismo resulta para los jamaiquinos.
Algo es seguro: el empate no le sirve a ninguno de los dos. La victoria,
en cambio, les abre un panorama alentador.
Eso hace suponer un partido abierto, de ida y vuelta, con llegadas en
ambas áreas.
Aunque Armando Contreras Palma es consciente de que si no gana se le acaban
las
posibilidades un empate dejaría un margen
mínimo para el milagro en la última fecha, es lógico
que también jugará con la ansiedad de los locales. Por eso
es probable que en los primeros minutos veamos una Selecta precavida.
La idea, y eso lo tienen claro los salvadoreños, es salir a ganar,
pero no a suicidarse.
En Kingston, la mayoría de los 800 mil habitantes no sólo
apuesta a una victoria de Jamaica, sino que muchísimos de ellos
se imaginan una goleada. El optimismo es tal, que Carl Brown, auxiliar
técnico, tuvo que salir a frenar esa ola de triunfalismo. No
se equivoquen. El hecho de que les ganáramos 3-0 allá, no
significa nada. Muchos piensan que haremos seis goles, pero no es así.
El Salvador viene con cinco nuevos jugadores y también cambió
a su entrenador, dijo.
Previo al partido, los caribeños tenían varias dudas para
completar el once inicial. El defensor Richard Gardner aún no se
recupera de su rodilla y el portero Donovan Ricketts sufre de un fuerte
dolor en la espalda. Richard McCallum, portero de la Sub-23, sería
el titular.
La única baja segura es el volante Micah Hyde, autor de un gol
en el Cuscatlán. Lazaroni ha ensayado con Jaime Lawrence y Tyrone
Mashall para ese puesto. Los que no están en duda son los integrantes
del tridente ofensivo: Ricardo Fuller, Maman Ralph y Damon King. Sí,
los mismos tres que con velocidad y mucha astucia complicaron a la defensa
cuscatleca en San Salvador.
Por esa razón es que Contreras Palma, quien consciente que para
ganar no sólo hay que hacer goles sino también no recibirlos,
tiene decidido mantener una línea de tres, con Dowson Prado como
líbero y Velásquez y Tobar parados delante de él.
Los carrileros serán Benítez y Umanzor, y tampoco cambian
los encargados de formar la contención: Jorge Rodríguez
y Santos Cabrera, dejando al Pega la tarea de abastecer con
su habilidad a Cerritos y González Víchez. Una variante
que podría introducir el técnico es Denis Alas.
El desafío no es sencillo. Por un lado habrá que frenar,
con un estadio en ebullición, a una selección de Jamaica
que será un huracán ofensivo. Por el otro, quizás
el más complicado, lograr convertir al menos un gol, algo que El
Salvador no ha conseguido en los últimos 315 minutos de juego.
En ese sentido, hay una verdad inapelable: no se conoce en la historia
del fútbol mundial un equipo que haya ganado sin convertir goles.

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