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| Juntos. Los niños comparten las cunas
por la falta de espacio. Foto EDH |
Margarita Sánchez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Tres horas al día, poco más
de 435 dólares al mes o lo que es lo mismo: la plaza de un especialista
en recién nacidos a medio tiempo. Apenas un año y un mes
después de que EL DIARIO DE HOY denunciara las difíciles
condiciones en que trabajaban los médicos en el Hospital de Maternidad,
eso es básicamente lo que ha cambiado.
La falta de recurso humano, la saturación de las áreas donde
se atiende a los bebés prematuros, hasta el punto de que se mantienen
en cunas donde los pequeños comparten el espacio con el riesgo
de infecciones que eso conlleva, así como la escasez de equipo
favorecen que la mortalidad en el centro apenas haya disminuido del 14.6
al 14.2 por mil nacidos vivos.
Por si fuera poco, las condiciones externas, como los embarazos en adolescentes,
se mantienen, incluso en el rango de menores de 10 a 15 años, y
se espera un leve incremento a finales de año. Son pacientes propensas
a embarazos de alto riesgo y con posibilidades de que nazcan bebés
prematuros que requieran de semanas de ingreso en el centro médico.
Quien tiene que lidiar a diario con esta crisis es el
jefe del área de Neonatología, Dr. Miguel Majano, que confirma
que poco o nada ha cambiado en cuanto a recurso humano.
Lo que hemos hecho es redistribuir los horarios para lograr que
haya cobertura de un médico especialista, desde la siete de la
mañana hasta las ocho de la noche, explicó.
A partir de las ocho de la noche y los fines de semana, la atención
queda en manos de un par de médicos residentes, pediatras que se
especializan en la atención de recién nacidos. Delante de
ellos, como se observó en 2003 y se vuelve a repetir en la actualidad,
aparecen más de un centenar de pequeños, algunos en estado
delicado.
Los estándares internacionales indican que estas
salas deben estar atendidas las 24 horas por neonatólogos.
Los problemas de saturación persisten y hoy ésta es más
elevada que cuando se realizó el reportaje hace un año (ver
cuadro abajo). Por este problema y también por la falta de equipo,
el pasado viernes, cinco bebés se mantenían conectados a
un aparato de soporte (Cpap), de forma provisional y usado cuando no existían
los ventiladores. Todos ellos tendrían que estar con un respirador
mecánico en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN).
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| Imagen habitual. Dos recién nacidos comparten
la misma cuna en la UCIN. Foto EDH |
Las altas tempranas a los pacientes son una válvula
de escape que no está exenta de riesgos. Los sacamos con
peso de 1,800 gramos (3.9 libras) para poder dar lugar a que entre otro
más grave, expresó un residente.
Comparten incubadora
Mientras tanto, dos o tres niños tienen que ser colocados en una
misma incubadora con igual cantidad de luz y oxígeno, algo que
en ocasiones, pese al esfuerzo que se hace de colocar bebés que
necesiten condiciones similares, resulta contraproducente.
En cualquier caso, es un terreno fértil para adquirir infecciones
dada la proximidad de los pacientes (ver nota).
Al respecto, el director de Aseguramiento de la Calidad, del Ministerio
de Salud, Dr. Alcides Urbina, expresó que el problema no se soluciona
sólo con la contratación de recurso humano, sino que es
de tipo estructural. En ese sentido, habla de descentralizar la atención
de los embarazos de alto riesgo, con el fin de que se descongestionen
los servicios en el centro de Maternidad.
Agosto negro en el centro médico
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Más
de lo mismo
Los números no engañan y las deficiencias persisten
en el
centro gineco-obstetra nacional
Contratación
de Plazas
En 2003 había 12 neonatólogos.
Un año después hay un
especialista más que labora sólo
por tres horas.
Se van antes
de tiempo
En 2003, la cantidad de pacientes hizo que se dieran altas con 1,500
gramos. El problema sigue y hoy se dan con 1,800.
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Multiplican
el esfuerzo
Un médico que labora en Cuidados Mínimos tiene que atender
a 27 recién nacidos. En los turnos, hay dos especialistas para
todos los prematuros. Foto EDH |
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Difícil
respiración
La falta de ventiladores hace que el personal de apoyo
tenga que dar la respiración de forma manual, lo que se conoce
como ambucear. Foto EDH |
La historia de la natalidad en el país refleja
que septiembre es el mes en el que se espera un aumento de partos.
Maternidad corre a otro ritmo. Acá, los alumbramientos
son principalmente de bebés prematuros y esto hace que la fecha
crítica se adelante.
Agosto es el mes en que se saturan las salas con bebés nacidos
antes de las 36 semanas de gestación.
En esta fecha tuvimos unos 194 niños en las tres áreas...
fue el peor momento del año, detalló una médica
residente de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN).
Entre bromas, pero como anécdota de la presión que tienen
los que trabajan en esta unidad, cuentan que una enfermera abandonó
el trabajo.
...simplemente se fue. Ya no regresó a trabajar, luego de
un día de esos..., ilustró otra doctora.
El exceso de pacientes hizo que se colocaran hasta tres niños en
una incubadora en agosto.
Pero los problemas van más allá del mero hecho del hacinamiento.
La repercusión más visible de esta problemática llega
después, con el incremento de infecciones por el hecho de compartir
las incubadoras.
... a la cabeza está la urosepsis por cándida (un
tipo de infección urinaria) describió la especialista,
la cual se origina en los niños que han estado hacinados por un
tiempo prolongado.
Sólo en septiembre hubo siete casos y en lo que va de octubre hay
tres más.
En situaciones normales, hay meses en los que no se reporta ningún
niño con infecciones... Hoy, en tres meses, llevamos siete,
explicó otro galeno.