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| Sin indicios Lugar donde ayer hallaron los cuerpos
del hombre y la mujer. Foto EDH |
Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los cuerpos de un hombre y una mujer,
de 34 y 35 años respectivamente, fueron encontrados asesinados
en las aguas del lago de Ilopango, en el sector conocido como La Punta,
informaron fuentes policiales.
Las víctimas fueron identificadas como Juan Arnoldo Hernández
Portillo y Delmy Morena Méndez quienes, según las primeras
investigaciones, mantenían una relación sentimental entre
sí.
Los cuerpos presentaban múltiples heridas, al parecer, con arma
blanca o cortopunzante. Sin embargo, en opinión de un investigador,
parecía que las lesiones fueron hechas con el cuello de envases
rotos de bebidas.
Fue un pescador el que, aproximadamente a las tres de la madrugada, avistó
el cadáver de Méndez, cuando se disponía a lanzar
una atarraya. El cuerpo flotaba, lo que hace suponer a la policía
que fue lanzada al agua una vez que la asesinaron.
El artesano avisó al puesto policial que dista unos 500 metros
donde fue avistado el cadáver. Para cuando regresaron, el oleaje
lo había arrastrado unos treinta metros aguas adentro.
Mientras trataban de rescatar el cuerpo de la mujer, la policía
encontró a su acompañante. Este se encontraba a unos siete
metros de profundidad, según la apreciación policial.
Un oficial de la PNC especuló que el hombre fue lanzado al lago
aún con vida. Esto porque cuando alguien se ahoga, el agua que
traga tiende a hundirlo.
Agentes policiales dijeron que posiblemente la fémina fue violada
antes de ser asesinada pues el pantalón y ropa interior los tenía
abajo de las rodillas.
No les robaron
Ambas víctimas aún conservaban prendas personales como relojes,
anillos y pulseras, al parecer de oro, por lo que, preliminarmente, podría
descartarse el robo, informó un oficial.
En el sitio también fue encontrado un pick up placas P 457-712,
que pertenece a un hermano de Hernández Portillo, quien vive en
los Estados Unidos.
En el vehículo se halló una caja con cervezas y envases
vacíos.
El hombre residía en la Colonia San Antonio de Soyapango y la joven
en el Puerto La Libertad. Las parejas de ambos residen en los Estados
Unidos, según dijo la policía.
En la escena del crimen se especulaba que un niño de entre diez
y doce años, hijo de la fallecida asesinada, había sido
encontrado muerto en un lugar cercano a Apulo.
Esa versión fue descartada, después de que la policía
localizara al menor en una casa en Soyapango, donde la fémina lo
había dejado encomendado.

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