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Campanario. En Don Rúa hay 40 campanas, pero sólo
funcionan cinco que dan la hora.
Foto EDH
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Guadalupe Hernández
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
El próximo
año los capitalinos podrían volver a escuchar los acordes
musicales del campanario de la Parroquia María Auxiliadora, más
conocida como Iglesia Don Rúa.
Doscientas veinte gradas conducen a la cúspide del campanario de
90 metros de altura desde donde se divisan los cuatro puntos cardinales
de la ciudad. Ahí se encuentran las cinco campanas volteadoras
y los treinta y cinco carrillones de diferentes diámetros que fueron
importadas de Italia.
El campanario fue bendecido por monseñor Arturo Rivera y Damas
el 14 de diciembre de 1963. Pero el primer concierto se escuchó
el 6 de enero de 1964, cuando anunciaron la Novena de San Juan Bosco.
El Carrillón cuenta con treinta y cinco campanas que alcanzan un
peso total de 2,971 kilogramos. La campana mayor en tono sol,
pesa 4.70 kg y la menor, en tono do, 24 kilogramos. Cada una
de ellas dispone de bellos grabados que corresponden al nombre de un santo.
El juego de campanas volteadoras llamadas: María Auxiliadora, San
Miguel Arcángel, Corazón de Jesús, San Juan Bosco
y Domingo Savio, funcionaban con un órgano.
El sistema fue instalado por una compañía holandesa, al
igual que el reloj de cuatro caras que se observa en lo alto de la torre
de 36 metros cuadrados.
La máquina era una especie de pianola de madera, con treinta notas
musicales, la cual permitía ejecutar melodías, como el Himno
Nacional, la marcha nupcial de Mendelsson, el himno eucarístico,
el Ave María y otras.
Tanto la consola como el órgano lucen en total abandono debido
al desuso.
El Padre Jorge Miranda, vicepárroco, dice que el primer mecanismo
del campanario se arruinó con el terremoto de 1986.
Se intentó contactar con la empresa holandesa que instaló
el sistema, pero ya no existía. Pero gracias a la intervención
de un ingeniero salvadoreño, al menos funciona el reloj,
explicó.
Esto también permite que algunas campanas repiquen cada uno de
mes para llamar a la misa de las 12:15 del mediodía. Dicho mecanismo
opera con controles eléctricos, que manipula el sacristán
del templo.
Computarizado
Pero los padres salesianos han puesto en marcha un proyecto para reparar
el sistema obsoleto.
La obra será posible gracias a un donativo del padre Pierre Luigi
Zuffetti, sacerdote salesiano de la parroquia María Auxiliadora
de Turín, Italia, en donde hay un campanario similar.
Ingrid Molina, arquitecta a cargo del novedoso proyecto, explicó
que el campanario funcionará a base de una computadora.
La ejecución se podrá realizar en forma automática.
El sistema permitirá grabar nuevos rollos musicales.
Las campanas de bronce puro sólo serán limpiadas, pero algunos
badajos o péndulos tendrán que ser restituidos.
Las campanas serán controladas por una
computadora que estará en la entrada de la torre.
Ingrid Molina
Arquitecta del proyecto

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