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A pleno Sol

Divertido paseo. Las participantes de Rumbo a la Corona jugaron como niñas y disfrutaron de la costa salvadoreña

Publicada 11 de octubre 2004, El Diario de Hoy

Como diosas. Las 22 aspirantes a Miss El Salvador 2005, quienes continúan en la competencia, pasearon por la playa durante todo el fin de semana. El sol y el mar, los complementos del recreo. Foto EDH / Gustavo Rico

Nuria Romero
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com


Se veían felices, con un brillo especial. Con faldas cortas y camisas ajustadas, llegaron las bellas participantes de Rumbo a la Corona a las instalaciones del Canal 12 la mañana del sábado, para comenzar un fin de semana inolvidable.

Después de una agitada jornada de preparación, las chicas gozaron de la soleada playa y las azules aguas de las piscinas del Tesoro Beach.

El viaje de “relax”, como le llamaban, se inició a las 10 a.m. Al subir al bus, cada una compartió el asiento con la que se lleva mejor.

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Durante el trayecto, unas prefirieron dormir; otras, charlar, y algunas, apreciar el paisaje de nuestro país.

Así transcurrió el tiempo, hasta arribar al hotel. Antes de bajar, la coordinadora Claudia Aquino explicó a las niñas los horarios y anunció las compañeras de habitación.
La impaciencia de las chicas por disfrutar de la playa finalizó. Cada una salió de su cuarto luciendo diminutos bikinis para ir a broncearse.

Sonriente.
Evelyn Cordón estaba contenta de practicar las poses que ha aprendido en las semanas que tiene el reality.. Foto EDH / Gustavo Rico

Lo esperado

Más de alguna robó las miradas de los huéspedes mientras tomaba sol a la orilla de la playa.

Con su dulce sonrisa, Irma Dimas expresó su agrado de estar en el lugar. “Es algo diferente a lo habitual, me siento muy relajada”, comentó.

Si el día fue de muchas emociones, la noche fue espectacular.
A las siete, revivieron los momentos que pasaron en la semana, al ver en la televisión el programa Rumbo a la Corona. Esto las puso nostálgicas. Con ellas ya no estaban dos de las concursantes.

Luego de degustar un bufete, las aspirantes a Miss El Salvador 2005 jugaron “Buscando el tesoro perdido”. La idea consistía en encontrar unos sobres blancos enterrados que contenían premios, como una estadía en el hotel, sombreros y cocos, siempre en un determinado espacio del sector de la playa cercado con antorchas.

Como niñas de seis años, las salvadoreñas excavaron en la arena hasta ensuciarse. Pese a que todas lo hicieron con entusiasmo, sólo Celia, Irma Evelyn y Érika acertaron.
La euforia de las señoritas era tal que decidieron jugar el paso del limbo. Las caídas estuvieron presentes, pero pasaron un agradable velada.

El baile fue al ritmo de la música reggae y el merengue.

Muy tarde, a eso de la una de la madrugada, fueron a descansar. La diversión continuó también durante todo el domingo.

El regreso llegó, pero más relajadas, ya que el sol y el mar les ayudaron a descargar stress y comenzar las clases de la semana con más ánimo.

Juego. Las participantes buscaron el tesoro escondido.Foto EDH / Gustavo Rico

Un momento de honestidad

A la orilla de una fogata en la arena y teniendo como testigo la luz de la luna, las candidatas de Rumbo a la Corona exteriorizaran sus sentimientos e incomodidades. “Nos sentimos en comunión y más unidas”, resaltó Mireya Guevara.

Con esa dinámica, las jóvenes abrieron poco a poco su corazón. Cada una pasó al frente como si fuera el último día de sus vida en el reality.

Todas agradecieron a sus compañeras la amistad que les habían brindado a lo largo de este tiempo de estar juntas.

El cariño que existe entre las candidatas se hacía sentir en el entorno a través de los buenos deseos que exteriorizaron.

Nadie subestimó el potencial que hay en cada una para ganar la corona que tanto anhelan y por la que luchan por igual.

A más de alguna le rodaron lágrimas al momento de disculparse por algún malentendido, crítica o comentario fuera de lugar que emitieron acerca de otra compañera.
Fue así como sanaron sus heridas, se desahogaron y fortalecieron la armonía del grupo.



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