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| Nuevo hogar. La fundadora de la guardería,
Gloria Heredia, logró que empezara la construcción de
un moderno edificio. Fotos EDH / Wenceslao
Martínez |
Wenceslao Martínez/David Orellana
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Sus ojos están hundidos y sus estómagos inflamados por los
parásitos que les han infectado en sus cortos años de vida.
Esa es la historia de los niños de la comunidad Amayito, que tienen
una oportunidad de recuperarse en la Guardería de la Fundación
Nehemías.
Los cuidados que reciben son gracias a donativos de personas particulares
e instituciones como los padres y alumnos del colegio Bautista de la ciudad
de Santa Ana.
Quienes al enterarse de las necesidades de los 250 infantes, entre 6 meses
a 3 años, les donaron mobiliario, útiles escolares y colchonetas.
Para poder comprarlos organizaron un festival artístico.
El festival nos permitió realizar una inversión de
más de 600 dólares, expresó Samuel Alberto
Godoy, director de la institución.
Las donaciones han podido mantener a flote la labor que Gloria Heredia
inició hace cuatro años, luego de darse cuenta de las necesidades
que la comunidad padecía.
La mayoría de infantes no comía, presentaban cuadros
de desnutrición agudos y su desarrollo reducido por la falta de
una dieta balanceada, explicó Heredia.
Sobreviven
El esfuerzo de Heredia ha dado sus frutos al lograr la personería
jurídica de la entidad, a través del apoyo que les brindó
el Fondo Nacional para la Vivienda Popular (Fonavipo).
Así fue como obtuvieron un terreno donde construirán un
moderno edificio de dos plantas, para atender a la población infantil
de la comunidad.
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| Educación. Los niños reciben clases
de música e inglés. Fotos EDH
/ Wenceslao Martínez |
Los habitantes del Amayito sobreviven todos los días
con dureza y sacrificios, caminan entre los desperdicios del basurero
municipal de Cutumay Camones, ubicado sobre la carretera que de Santa
Ana conduce a Metapán.
Su trabajo cotidiano es recoger desperdicios de entre los volcanes de
basura que tiran en el lugar.
Tengo que recoger basura unas diez horas diarias para poder comer.
Ya llevo casi ocho años en esto, manifestó el Chele,
un niño muy conocido entre los pepenadores del vertedero.
La mayoría de personas de la comunidad El Amayito no tienen una
fuente fija de trabajo, por lo que se dedican a diversas actividades.
Ayuda de manos amigas
Los habitantes de la comunidad El Amayito no están solos en su
lucha por salir adelante. Varias entidades privadas y públicas
les brindan su ayuda.
La comuna contribuyó a la construcción de servicios sanitarios
y la conexión de la energía eléctrica y el agua potable.
También, Caritas de El Salvador les proporcionó un préstamo
a los directivos de la comunidad para que pudieran contar con una miniagencia
de productos de consumo diario, que administran los mismos habitantes.
Otra de las instituciones que ha hecho suyo el problema es la Asociación
Salvadoreña Pro Salud Rural (Asaprosar) la que a través
de su programa Ángeles Descalzos atiende a más de 120 niños
de dos a 18 años.
El encargado del programa educativo, José García, explicó
que los menores reciben asistencia social, psicológica y educativa.
Salud y apoyo para menores
- Si desea colaborar comuníquese con Gloria Heredia, a los teléfonos:
448-0476 y 885-7029.
- A partir del próximo año comenzará a funcionar un
orfanato.
- La guardería de la Fundación Nehemías funciona a
escasos metros del basurero municipal del cantón Cutumay Camones.
- Personal médico del hospital San Juan de Dios visita a la fundación
para controlar de los niños de Amayito, La Realidad, Nehemías
2 y Cantarrana.
- El programa atiende a 2001 niños desnutridos.