Pedro Roque*
El Diario de Hoy
pintorbalaguer@hotmail.com
Los
vecinos no tenían cómo sacarlo de allí y al final
decidieron dejarlo a su suerte. En fin, el burro estaba viejo, y el pozo,
seco y profundo. No había ninguna atractiva razón ni recompensa
para realizar tremenda hazaña. Entonces para hacer menos
dolorosa la muerte del asno decidieron tapar el hoyo con tierra
y sepultar al desdichado animal. La desgracia era inminente para el borrico.
Sin embargo continúa la historia cuando cada palada
de tierra caía sobre el asno, éste se sacudía y subía
un poco más de altura. A punto que cada poco de tierra lo iba sacando
paradójicamente del agujero. Los aldeanos quedaron
atónitos ante la astucia del jumento, cuando lo vieron salir airoso
del agujero.
Lo que nos enseña el cuento es que cada adversidad de la vida nos
sirve para subir un peldaño más para encontrar la salida.
Por tanto, como el pollino en el pozo, cada palada de tierra que te arroje
la vida, que te sirva para subir un poco más a la meta, sacudiéndote
del infortunio. Pues en algún momento de la vida puedes llegar
a estar como el burro, dentro del pozo seco de la adversidad.
Cuando el mundo indiferente no tenga intenciones de sacarte del apremio
y por el contrario en vez de ayudarte, sepulte más
tu esperanza. Entonces debes de recurrir a la astucia del pollino, que
vive dentro de cada uno de nosotros... El rucio que pudo, no sólo
vencer, sino sacar provecho de la adversidad.
Día a Día
Política derrotista
En algún momento se está llegando
con rapidez a tal estado de cosas, Occidente tendrá que negarse
a cumplir con las demandas de terroristas partiendo de un hecho irrefutable:
mientras más se les concede, más van a exigir. Ese fue el
caso de Hitler en los albores de la Segunda Guerra Mundial. La política
de contención y apaciguamiento del Primer Ministro inglés
Chamberlain, condujo a lo vaticinado por Churchill: la deshonra de ese
gobierno y la guerra con su secuela de horrores.
El presidente del Gobierno español José Luis Zapatero actúa
como Chamberlain y sigue pidiendo que los aliados de Estados Unidos se
rindan sacando sus tropas de Iraq. En lugar de la pacificación,
lo que se va a producir es el agravamiento, pues los terroristas van a
interpretar las posturas de Zapatero como una derrota de Occidente.