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Imbatible. Valentino Rossi celebra después
de ganar el Gran Premio de Malasia, ayer.
Foto EDH / AP |
EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR
M 1) volvió a asestar un duro golpe a su máximo rival en
la lucha por el título mundial, el español Sete Gibernau
(Movistar Honda RC 211 V), quien no pudo replicar la exhibición
de superioridad que protagonizó el vigente campeón mundial
en el Gran Premio de Malasia.
Gibernau, que había conseguido el cuarto mejor tiempo de entrenamientos
en Malasia mientras Rossi se encaramó hasta la pole position,
no pudo plantar cara en ningún momento a su rival y lejos de luchar
por los puestos de podio acabó cediendo terreno ante otros competidores
para firmar como resultado más positivo un séptimo lugar.
Valentino Rossi completó una actuación casi perfecta, en
la que ejerció de líder y mandó en todo momento con
autoridad, controlando a su más inmediato y único rival,
su propio compatriota Max Biaggi (Honda RC 211 V), que tuvo que conformarse
con la segunda posición.
Rossi lideró la carrera casi desde el principio, salvo en las dos
primeras vueltas, en las que el encargado de hacerlo fue el brasileño
Alex Barros (Honda RC 211 V), pero el italiano estaba completamente resuelto
a volver a dar un giro a los acontecimientos y con una solidez y seguridad
como para asustar doblegó al piloto paulista, cambió el
ritmo y con varias vueltas rápidas intentó abrir un hueco.
Inicialmente Max Biaggi pudo seguirlo, incluso dio la impresión
de que tras adelantar a Barros, lo que fue más complicado de lo
previsto, podría alcanzarlo, pero Rossi supo administrar su exigua
renta para mantener la distancia y, con el paso de las vueltas, acabar
abriendo un hueco de poco más de tres segundos que le sirvió
para obtener la séptima victoria de la temporada.
La séptima victoria de Rossi y el resultado de Gibernau le devuelven
al italiano una buena cantidad de puntos, ya que a falta de dos grandes
premios el piloto de Yamaha viajará a Australia con treinta de
ventaja y obligando al piloto de Movistar a intentar acabar por delante
de él si quiere retrasar la consecución del título
hasta el Gran Premio de la Comunidad Valenciana, última prueba
de la temporada de motociclismo. De lo contrario Rossi podría celebrar.

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