 |
| Clave. El talento mostrado por Víctor
Merino Dubón, con sus regates y amagues, será fundamental
en el partido del miércoles en Kingston. Él sabe cómo
desequilibrar a los jamaiquinos. Foto EDH /
Reuters |
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
A veces los números suelen ser caprichosos. Si uno analiza la actuación
de El Salvador en el Grupo A de las Eliminatorias se encontrará
con algunos datos desalentadores. Lleva tres derrotas consecutivas, hace
más de 315 minutos que no anota un gol y a falta de dos partidos
los cuales tendrá que jugar de visita está en
la última ubicación de la tabla de posiciones. Peor, imposible.
Sin embargo, las matemáticas son el principal aliado del equipo
de Armando Contreras Palma. A pesar de las derrotas y del pesimismo general,
la Selecta no está muerta ni mucho menos. Las combinaciones de
resultados que se dieron, incluyendo algunos empates de Jamaica y Panamá,
le permiten soñar con la clasificación. No es tan utópico
como parece.
El partido que comenzará a decidir
el destino de El Salvador es en dos días, cuando enfrente en Kingston
a Jamaica. Ahí hay que ganar. Cualquier otro resultado que no sean
los tres puntos significará la eliminación.
En cambio una victoria abriría las puertas a la clasificación
de una manera increíble, ya que se supone que Estados Unidos derrotará
a Panamá en Washington DC. De vencer, la Selecta llegaría
a 6 unidades y se ubicaría segundo, delante de Panamá y
Jamaica, que se quedarían con 5.
Cero margen de error
¿Es imposible ganarle a Jamaica en su casa? Para nada. Sin duda
de que no será fácil, pero hay escenarios y rivales que
infunden mucho más temor que el de los Reagge Boyzz. De hecho,
los caribeños no pudieron ganar en ninguno de sus dos juegos de
local: perdieron 2-1 con Panamá y empataron 1-1 con Estados Unidos.
Además, no sería la primera vez que El Salvador gana en
el Queens Stadium de Kingston. El 22 de noviembre de 1992, para
la eliminatoria de Estados Unidos 94, la Selecta venció 2-1 a los
jamaiquinos. El héroe de aquella gesta fue Milton Tigana
Meléndez, quien anotó los dos goles cuscatlecos. Es cierto
que los tiempos han cambiado y que los caribeños han progresado
mucho, pero nada es imposible.
El segundo paso
Si se consigue vencer a Jamaica y esto posibilita llegar al segundo lugar,
después habría que defenderlo en la última fecha.
Para el 17 de noviembre, fecha del juego contra Panamá, la Selección
de Contreras Palma no sólo tendría mucho más rodaje
sino que llegaría con una inyección de optimismo muy grande.
Contando con que Estados Unidos, el más poderoso del Grupo, no
pierda en Ohio contra Jamaica, El Salvador necesitaría sólo
un empate para acceder al hexagonal final. Algo que el equipo nacional
puede hacer sin problemas, más si se tiene en cuenta que la última
vez que jugaron en el Rommel Fernández de Panamá, en la
Copa UNCAF, los cuscatlecos vencieron 2-1 con goles de Rudis Corrales
y Josué Galdámez.
En la teoría suena mucho más fácil de lo que será
en la práctica, pero definitivamente no es imposible. La primera
misión, clave para la supervivencia, es ganarle a Jamaica. Es una
misión de vida o muerte.

|