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Pérdidas. Algunos compradores prefieren
ir a otros mercados para no pagar por servicios.
Foto EDH |
Geraldine Varela
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Los comerciantes
del mercado San Jacinto están descontentos por el alza a las cuotas
que ha impuesto Rosa Amaya, presidenta de la directiva del lugar.
Uno de los incrementos que ha causado más molestia es el pago por
seguridad privada.
Antes pagábamos menos de dos dólares por vigilancia
y de repente le subió a tres dólares por puesto, alegó
la fuente, quien es propietaria de uno de los 750 locales con los que
cuenta el mercado.
Según los vendedores, se mantiene el mismo número de vigilantes,
por lo que no entienden por qué deben pagar más dinero.
Pero el problema no es sólo el aumento de la cuota.
Agregan que Amaya les ha advertido que para el próximo mes se hará
efectivo el aumento de un dólar más por puesto.
Además la directiva ha impuesto a los usuarios del parqueo un cobro
por $0.25.
Indican que la visita de los compradores ha disminuido porque antes no
pagaban por su uso.
Lo que más indigna a los vendedores es la imposición del
cobro para aquellas comerciantes que colocan sus canastos en el piso.
Antes no pagaban nada por vender en sus canastos, ahora pagan $0.25
por canasto, agregó.
Los comerciantes escogieron a sus representantes, pero cuando Rosa Amaya
llegó a la presidencia de la Junta Directiva, hizo varios cambios,
aseguran.
También alegan que Amaya destituyó a varios miembros y colocó
a otros que ella misma eligió.
Los vendedores dicen que también observan demasiada inestabilidad
con los administradores.
En un año hemos tenido de siete a ocho administradores,
aseguraron los afectados.
Manifestaron tener temor de represalias por parte de Amaya, porque les
amenaza con no permitirles que abran sus lugares de trabajo por varios
días, sino pagan las cuotas correspondientes.
Desconocimiento
Alfredo Sánchez, gerente general de Mercados de la Alcaldía
Municipal de San Salvador, asegura desconocer la situación; sin
embargo, un grupo de vendedoras envió una carta a Sánchez
en enero pasado, en la que le exponían las dificultades.
El documento tiene en una esquina el sello de recibido de la Gerencia
de Mercados.
Él (Alfredo Sánchez) se está lavando las manos,
pero conoce este problema porque él mismo ha venido y se reúne
con la niña Rosa para hablar de los aumentos, agregaron las
ofendidas.
Por su parte, Amaya alega que los cobros sirven para realizar obras de
mejoramiento en el centro de abasto.
Nosotros (la directiva) trabajamos en beneficio de todas,
asegura Amaya, quien manifiesta que el descontento de algunas comerciantes
tiene tinte político.
Aseguró también que de los 750 puestos con los que cuenta
el mercado, sólo 450 pagan la cuota y que la necesidad de pagar
vigilancia privada surgió porque la alcaldía retiró
a sus vigilantes.
Agregó que la cantidad que se paga en el parqueo tuvo el visto
bueno de los usuarios, quienes fueron consultados con anterioridad.
La opinión de los comerciantes está dividida. Algunas aseguran
sentirse satisfechas por la vigilancia privada, pero otro grupo dice no
querer ese servicio, porque se ven afectadas.
Razones del descontento
- Hace un mes, las vendedoras pagaban mensualmente $1.80 por vigilancia,
ahora pagan $3. El aumento no se les consultó.
- Los compradores del mercado pagan $0.25 por parqueo, antes no pagaban
y este cobro les ha ahuyentado.
- Ahora tienen que pagar $0.25 por canasto. Antes no lo hacían.

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