elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

La milicia chiita acepta entregar armas en Iraq

El Gobierno intenta mantener la seguridad de cara a los próximos comicios.

Publicada 10 de octubre 2004, El Diario de Hoy

Protesta. Radicales armados marchan en la ciudad de Nayaf. Foto AP

AP
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

Seguidores del clérigo radical chiita Moqtada al-Sadr dijeron ayer que comenzarán a entregar armas a la policía iraquí la próxima semana, un paso importante destinado a poner fin a semanas de combates con soldados estadounidenses en el distrito capitalino de ciudad Sadr.

Un asesor de Al-Sadr dijo que la entrega de armas de mediano y gran calibre comenzará mañana en tres jefaturas policiales de ciudad Sadr, y se prolongará unos cinco días.

Alí Smeisem declaró que como parte del acuerdo, el Gobierno está suspendiendo allanamientos y el hostigamiento de los seguidores de Al-Sadr en esa zona de barriadas pobres donde viven más de dos millones de personas.

El anuncio fue formulado luego de semanas de negociaciones entre el Gobierno interino del primer ministro Ayad Alaui, líderes tribales y miembros de la milicia de Al-Sadr.

Objetivos

Las autoridades desean restablecer la seguridad en ciudad Sadr y en otros bastiones de insurgentes a fin de poder convocar a elecciones para fines de enero.

El movimiento de Al-Sadr todavía exige que se le ofrezca garantías de que cesará la persecución de miembros de la milicia, liberará a simpatizantes del clérigo, y pagará compensaciones a residentes por pérdidas sufridas durante los combates.

Pero Smeisem dijo que el movimiento está dispuesto a esperar por un acuerdo en torno a esos puntos.

Al-Sadr no se ha comprometido a desbandar su milicia, una exigencia básica del Gobierno interino y del ejército de Estados Unidos.

Pero las autoridades iraquíes y estadounidenses también desean restablecer la paz en la mayor cantidad de áreas del país sin que exista un gran derramamiento de sangre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


elsalvador.com WWW