Miguel
Ventura
El Diario
de Hoy
elpais@elsalvador.com
Más de 300 niños
y niñas de la escuela del cantón El Jute, en San Miguel,
disfrutaron ayer de payasos, piñatas y reparto de golosinas, por
celebrarse su mes.
Luis Guerrero, de 12 años, alumno de sexto grado de la escuela,
confirmó que el programa de erradicación del trabajo puede
funcionar.
Como menores deseamos ser profesionales y pedimos a nuestro padres
que nos ayuden para lograr nuestros sueños, aseguró
el menor. Guerrero desea ser médico y confía en que sus
padres le apoyarán.
La actividad la realizaron horas antes que el Ministro de Trabajo y Previsión
Social, José Roberto Espinal, y la vicepresidenta de la República,
Ana Vilma de Escobar, inauguraran junto a la Asociación de Azucareros
de El Salvador, el programa infantil Soñando ser.
El proyecto busca erradicar el trabajo infantil en el país, con
apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Departamento
del Trabajo de Estados Unidos, que aportó 8 millones de dólares
para llevar a cabo el programa.
La asociación de azucareros se comprometió en noviembre
de 2002 con el ministerio para evitar que los menores trabajen en la corta
de caña. El gerente general de los azucareros, Julio Arroyo, expresó
que apoyan el proyecto brindándoles a los niños la oportunidad
de estudiar.
Estamos trabajando para mejorar los ingresos de los padres para
evitar que estos lleven a sus hijos a trabajar, expresó Arroyo.
Por el momento 12,000 niños han abandonado labores peligrosas,
pero todavía 30,000 lo hacen a nivel nacional, dijo el ministro.
Por su parte la vicepresidenta, Ana Vilma de Escobar, expresó que
los menores deben tener espacio en donde realizar sus esperanzas, sueños
e ilusiones cuando sean grandes.
Con el apoyo de la OIT y Departamento de Trabajo de Estados Unidos,
hemos asumido el compromiso de trabajar fuerte para erradicar para siempre
las peores formas de trabajo infantil, enfatizó de Escobar.

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