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| Felices. Los brasileños fueron a tierras
venezolanas y se llevaron a casa un buen resultado Foto
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El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Brasil, golpeando duro con dos goles de Kaká y Ronaldo, derrotó
5-2 el sábado a Venezuela ayer la eliminatoria sudamericana para
el mundial de Alemania 2006.
Kaká convirtió a los 6 y a los 35, Ronaldo a los 49
y 51 y luego lo hizo Adriano a los 75. Ruberth Morán
descontó a los 79 y 91.
Brasil, que tiene como objetivo terminar el año como líder
encabeza la eliminatoria sudamericana con 19 puntos, uno más que
su escolta Argentina, cuando restan por jugarse las dos últimas
fechas de 2004. Venezuela se mantiene en el sexto puesto con 10 unidades.
Los brasileños en la décima fecha de la eliminatoria se
toparán el miércoles con Colombia, mientras que Venezuela
recibirá el jueves como local a Ecuador.
Kaká abrió el marcador a los seis minutos para Brasil, tras
rematar un centro de Ronaldinho, con un disparo rastrero que dejó
indefenso al arquero Gilberto Angelucci.
Brasil bajó el pie del acelerador, como reservando energías,
y entonces Venezuela se animó y atacó mucho más que
sus rivales.
El partido entró en un pronunciado bajón, con Brasil haciendo
una de más y Venezuela dejando el alma en la cancha, pero sin efectividad
a la hora de disparar al arco rival.
El partido se disputó en el estadio José Encarnación
Romero de Maracaibo, a unos 600 kilómetros al oeste de Caracas
ante unos 35,000 aficionados.
Cafeteros resignan opción de ir al Mundial
Colombia resignó ayer al máximo sus opciones
de ir al próximo Mundial de fútbol, al empatar a un gol
con la selección paraguaya, en el cierre de la primera ronda de
la eliminatoria sudamericana a Alemania 2006.
El conjunto local abrió el marcador a través de Freddy Grisales
al 17, mientras el atacante Nelson Cuevas descontó para los
paraguayos al 77.
Con este marcador, Colombia continúa en el sótano de la
tabla con nueve puntos -los mismos que Bolivia y Perú- y con la
obligación de ir a buscar un resultado de visitante ante el poderoso
Brasil el próximo martes.
El plantel colombiano empezó sorprendiendo a Paraguay con un juego
preciso y rápido que le permitió crear la primera opción
de riesgo cuando recién arrancaba el partido.
Un disparo desde fuera del área del aguerrido Grisales, que controló
en dos tiempos el arquero Justo Villar, prendió las alarmas en
el rival.
La acción anticipaba lo que sería la constante del primer
cuarto de hora: dominio colombiano a través de la tenencia de balón
y proyección por los costados.
Así se cumplía el libreto diseñado por el técnico
Reinaldo Rueda, quien siempre insistió en la movilidad y el control
de la pelota para neutralizar a un equipo combativo y experto en el juego
largo.
Con el paso de los minutos, el conjunto cafetero fue inclinando
la cancha hacia el lado paraguayo. La salida por las bandas, el acuciante
ingreso del ariete Juan Pablo Angel y la línea férrea en
el medio configuraron un juego casi perfecto para los locales.

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