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Austríaca gana Nobel de literatura

La obra de Elfriede Jelinek es de difícil lectura. Ha sido criticada en su país, donde fue miembro del Partido Comunista

Publicada 8 de octubre 2004, El Diario de Hoy

Sincera. La Nobel de Literatura 2004 es más popular en Alemania que en su país.
Foto EDH



Agencias/Austria
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com


Hablar de Elfriede Jelinek es discutir sobre la violencia contra la mujer, de sexualidad y de extremismo político europeo.

En El Salvador, quizá, su nombre son sólo dos vocablos escritos en una lengua extraña y de complicada pronunciación, a pesar de que su autobiografía, La pianista, fue la inspiración para crear la cinta La profesora de piano.

Desde ayer, sin embargo, la escritora y dramaturga austríaca se convirtió en toda una celebridad, al ganar el premio Nobel de Literatura 2004.

El jurado de la Academia de Suecia, en su resolución, detalló: “... el flujo musical de voces y contravoces en sus novelas y dramas, que con extraordinario entusiasmo lingüístico revelan lo absurdo de los clichés de la sociedad y su poder subyugante”, le merecían uno de los galardones más importantes entre los literatos.

Irónicamente, en el hogar de Elfriede Jelinek la noticia cayó como balde de agua fría. El suceso –para ella– más que una alegría le causa desesperación.
“Al menos de momento, será precisamente lo que nunca quisiste ser: una persona en el centro de la mirada pública”, declaró la escritora a los periodistas.

Sus creaciones

Los libros y obras de teatro de Jelinek se han caracterizado por sus controversiales argumentos. Debutó con una colección de poemas en 1967 y cosechó los elogios de los lectores alemanes con su novela de 1975: Las mujeres como amantes.
Los críticos definen su lenguaje como “obsceno, vulgar y profano”, sobre todo por Lujuria de 1989.

El director que dio vida a la película La profesora de piano, Michael Haneke, la calificó como una mezcla de “Shubert, automutilación y pornografía”.

Georg Pichler, profesor de lengua y filología alemana de la Universidad de Alcalá de Henares, en España, y compatriota de la premiada, se sorprendió con la noticia y consideró, como otros, justa la decisión.

Considera que la producción de Jelinek es de difícil lectura, pero reconoce que es de mucha calidad, de un lenguaje y una concepción poética muy elaborada.

“... hay que meterse mucho en sus textos y tener una lectura aparte para entender muchas claves que da en sus escritos”, detalló.

La autora ha sido muy criticada en su natal Austria, razones que le motivaron a expresar que no quiere que dicha nación se apropie de su galardón.

“Es una persona muy controvertida... tiene una tendencia reaccionaria y muy izquierdista, por ello fue criticada públicamente por el partido de la derecha”, detalló Pichler. Jelinek perteneció al Partido Comunista de Austria de 1974 a 1991.

En 1966, el Nobel fue otorgado a la judía alemana Nelly Sachs. Ninguna otra mujer de habla germana lo había recibido.

El premio consta de 10 millones de coronas suecas ($1,36 millones) se otorga desde 1901. Los ganadores reciben, además, una medalla de oro.

La entrega se realizará el 10 de diciembre, día del aniversario de la muerte de Alfred Nobel (1833-1896).
La escritora y dramaturga nació el 20 de octubre de 1946, en Muerzzuschiag, Estiria, de un padre checo judío y una madre vienesa.
Una figura polémica en su país, Jelinek perteneció al Partido Comunista de Austria, de 1974 a 1991. En la actualidad vive en Viena y en Munich.




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