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| Inquietos. Jack Casazza, Frank Delea y Steve
Sutton, de El Paso, discuten sobre energía.
Foto EDH |
Guadalupe Trigueros
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Frank Delea no descarta que en El Salvador o en Centroamérica
haya necesidad de racionar el servicio eléctrico, debido a cierto
nivel de interdependencia que hay en la región y, a que todo sistema
energético está sujeto a fallas súbitas o técnicas.
Tampoco los apagones están descartados. Delea es uno de los expertos
que auditó el millonario corte eléctrico de Nueva York,
el año pasado y el ocurrido en 1977.
Cuando en 1977 se le preguntó a los generadores neoyorquinos
si la ciudad estaba libre de apagones o fallas, los empresarios contestaron
que no. Un mes después, Nueva York quedó a oscuras durante
24 horas, afectando a nueve millones de habitantes, comparó.
Ayer, los industriales le consultaron si el sistema energético
nacional es tan confiable como para soportar fallas de cualquier índole
y, por ende, evitar pérdidas económicas a las empresas.
Delea contestó: habría que ver cómo opera el
mercado y si alguien tiene demasiado control.
Más riesgos
Por el momento, considera que la generación eléctrica del
país es altamente confiable, pero señaló
que siempre existe el riesgo de fallas a causa de sequías o de
los altos precios internacionales del petróleo, debido a que no
hay otro tipo de generación que apoye cualquiera de estas dos posibles
crisis.
Otro factor que pone en riesgo la capacidad eléctrica, dijo, es
la relación de compraventa que hay entre centroamericanos, sin
contar con reglas uniformes en el istmo. Cualquiera de los cinco países
podrían afectarse si uno de ellos sucumbe.
Otro riesgo es la poca competencia en la generación y, si la hay,
debería ser en número, en tamaño y conmedio alterno
.
Mientras Delea aportaba sugerencias, Sensuntepeque se
recuperaba de un apagón de 24 horas, causado por una tormenta.

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