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Deportan a tres niños al día

Del norte. Isna registra la llegada de 96 jóvenes en el mes de septiembre. La mayoría procede de la zona oriental

Publicada 7 de octubre 2004, El Diario de Hoy

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Ronald Jovel/Liz Aguirre/J.R.
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Son las dos de la tarde y un repentino chubasco irrumpe en la frontera de La Hachadura, Ahuachapán. En un rincón de las oficinas de Migración, ocho menores, entre ellos tres jovencitas, sentados en sillas y en el piso, descansan de una larga travesía y agradecen el soplo de aire fresco.

En sus rostros se vislumbra el cansancio. Les delatan las ojeras, su aspecto desaliñado y una cierta tristeza en cada expresión. La ropa sucia —algunos no llevan calcetines— y el hambre de dos días les mantiene un tanto pasivos.

Tristes, sí, pero no frustrados. El cartel de deportados no les quita el sueño, ése que apunto estuvieron de alcanzar y que un traspié, la mala suerte o una denuncia anónima echó por tierra.

Como ellos, a diario, grupos de niños y adolescentes esperan las dos horas de rigor en el puesto fronterizo. Pasado ese tiempo, como un acto casi mecánico, los miembros de la delegación de Santa Ana del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (Isna) se hacen presentes.

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Un convenio facilitaría el viaje de vuelta

El mes pasado, esa institución registró la repatriación de 94 menores, muchos entre 14 y 17 años. La cantidad de jóvenes duplica la de agosto, cuando la entidad se hizo cargo de la identificación y el traslado de los niños a su hogar.

Patricia Díaz, delegada del Isna en la zona occidental, cuenta que el viaje hacia la frontera es ya algo rutinario. “La primera semana de septiembre se redoblaron los casos, con 41 niños repatriados”, manifestó la representante del organismo.

Procedentes en su mayor parte de la zona oriental, sobre todo de Usulután y La Unión, en algunos casos casos, los más pequeños vienen acompañados de sus padres. A Díaz le viene a la memoria el caso de un bebé de seis meses, deportado a principios de agosto junto a sus padres, un salvadoreño y una nicaragüense.

Muchos de ellos pasan la frontera con Guatemala de forma legal y “caen” días después en territorio mexicano.

- Frustración. Las encuestas que realiza el Isna a estos jóvenes muestran que casi la mitad de ellos viaja con familiares y amigos, y buscan reunirse con sus padres.

Los muchachos vienen cansados por la travesía de regreso y mal alimentados.
El país carece de infraestructura para atenderlEs en los puntos limítrofes.. Foto EDH

Un sondeo realizado en varias alcaldías de municipios como Intipucá y Concepción de Oriente muestra que las comunas extienden de dos a tres partidas diarias con ese fin. En la cabecera, lógicamente, ese número supera las diez al día.

No obstante, la mayoría opta por los puntos ciegos para abandonar el país. Así lo sospecha Víctor Linares, delegado de Migración en La Hachadura, quien especifica que “es en la zona del río donde no hay presencia de policías”.

En el paso fronterizo, el control es estricto para aquellos menores que no tienen el pasaporte y la autorización de los padres.

Wilfredo Rosales, director de Migración, dijo que 2,663 menores de 18 años no ha podido cruzar las fronteras este año por esta causa.

El funcionario reconoce que el endurecimiento de estas medidas surgió tan pronto detectaron el incremento de niños y adolescentes que venían deportados de los países del Norte.

Asdrúval Aguilar, cónsul de El Salvador en Tapachula, México, confirma el aumento de menores abandonados en esa zona del país en los últimos meses. “Se encuentran en casetas migratorias, el pollero los ignora y los niños dicen que van solos”, manifestó el funcionario.

“Más tardo en ir a casa que en volver a salir”

Ni frustrado ni arrepentido. Haber estado preso en tres cárceles distintas de México y sufrir el maltrato de los policías no le hizo perder el sentido del humor.

Ílmer, un joven procedente de Concepción de Oriente, municipio unionense a dos kilómetros de Honduras, es uno de los siete menores deportados de México que el pasado jueves esperaban el regreso en el puesto de Migración de La Hachadura.

Pese a sus 17 años, Ílmer ya tiene experiencia en eso de ir en busca del sueño americano. Y aunque cuenta sus intentos por fracasos, los dos han sido en este año, no se desespera.
“Más tardo en llegar a mi casa que en volver a salir de regreso”, expresó mientras se acomodaba en las instalaciones del Isna.

El segundo viaje lo realizó en compañía de un amigo y tres adultos, confiado en recordar buena parte del trayecto, recorrido sólo seis meses atrás. En la aventura de enero fue atrapado cerca de Veracruz, México. Esta vez, se quedó con la miel en los labios. “Ya estaba a una hora de cruzar la frontera con Estados Unidos cuando nos agarraron. De ahí fuimos llevados a la cárcel de Monterrey, donde nos encerraron con todos los maleantes, como si fuéramos criminales”, recordó.

De ahí fue trasladado al Distrito Federal, y un día después, al “corralón”.
Golpeado y mal alimentado, llegó cansado a La Hachadura. Una frontera que volverá a ver muy pronto si cumple con sus promesas.

Falta sala de espera
Un único vehículo
Se sientan en el piso. Después de horas de viaje, los jóvenes que llegan a la frontera deben sortear otra serie de
incomodidades: esperar sentados en el piso cerca de dos horas hasta que llega el personal del Isna.
Van apretados. Cuando la cantidad de jóvenes excede los cinco, un solo vehículo doble cabina resulta insuficiente. Como no se les permite viajar en la parte trasera, la única
solución es viajar apretados.
Hay un solo baño
Sin albergue
Pésimas condiciones. Hacer las necesidades fisiológicas
en el sanitario del área de Migración no es fácil.
Está en malas condiciones: la puerta no tiene
seguro, no hay papel higiénico y el piso está completamente mojado.
Duermen en colchonetas. Las instalaciones del Isna Santa Ana carecen de un espacio adecuado para que los jóvenes
pasen la noche. La solución para aquellos que no son
recogidos por sus familiares es dormir en colchonetas
directamente en el suelo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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