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El Premio Nobel cambia a los literatos

Hoy la Academia de Suecia anunciará al ganador del Premio Nobel de Literatura

Publicada 7 de octubre 2004, El Diario de Hoy


Reuters
vida@elsalvador.com
El Diario de Hoy

Ganar el Premio Nobel convierte a los escritores en íconos con fuertes ventas y les lleva más allá de su propia cultura, pero a menudo estas personas, con tendencia a recluirse y cuyo trabajo requiere soledad, tienen que pagar un precio: la atención de los medios.

Hoy, un escritor que puede ser desconocido para la mayoría del planeta recibirá una llamada de la Academia de Suecia diciéndole que ha sido galardonado con la máxima distinción en el mundo de las letras. Y su teléfono no parará de sonar.

El escritor chino premiado en el año 2000, Gao Xingjian, dijo que las entrevistas a los medios no le dejaban “tiempo para escribir” y el polaco Isaac Bashevis Singer dejó su casa y cambió su número de teléfono en 1978.

Sin embargo, hay compensaciones. El premio de 1.36 millones de dólares permite comprar muchas cintas para la máquina de escribir y el aumento de traducciones de sus obras puede significar un gran salto en los ingresos.

Algunos se introducen tímidamente en el foco de atención, como el sudafricano J.M. Coetzee en 2003. Otros lo disfrutan: el poeta irlandés Seamus Heaney dijo que su premio de 1995 le había proporcionado una “despreocupación largamente deseada”.

Dos escritores rechazaron el premio: Boris Pasternak, autor de Doctor Zhivago, en 1958, alegando que le eligieron más por razones políticas que literarias; y el francés Jean-Paul.

El galardón, fundado por el inventor de la dinamita en Suecia, se utiliza como plataforma para la paz en un mundo que el novelista estadounidense William Faulkner describió en su discurso de 1949 como lleno de un “temor físico general y universal”.

“La misión del arte, de la poesía, no es crear la paz. El arte es la paz”, dijo Heaney en su discurso de aceptación en Estocolmo.



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