Julia Regina de Cardenal*
El Diario de Hoy
marvingaleas@yahoo. com.mx
Recientemente
se publicaron en este periódico páginas enteras de cómo
se ha incrementado el número de mujeres con cáncer cervical.
Se explicó que la mayoría de los casos son provocados por
el Virus del Papiloma Humano (VPH), una Enfermedad de Transmisión
Sexual (ETS). Lo que no se dijo es que este virus se encuentra en TODA
el área genital, por lo que el condón NO protege contra
el contagio de esta enfermedad, que se pasa por medio de cualquier contacto
de piel contra piel (American Cancer Society, 2000, GA).
Es una irresponsabilidad promover la falsa protección
del condón contra una enfermedad que está matando a madres
jóvenes, dejando a sus hijos huérfanos. El cáncer
cervical es la primera causa de muerte por enfermedad en la mujer en nuestro
país. El 99.7% de los casos de cáncer cervical proviene
del VPH (Journal of Pathology,1999). Entonces, ¿por qué
se engaña a la juventud dándole un falso sentido de seguridad?
Sabemos que el condón falla en un porcentaje para prevenir el Sida,
que afecta a hombres y mujeres, pero ¿por qué se promueve
el condón para prevenir todas las ETS si está científicamente
comprobado que NO protege contra el VPH y otras, de las más comunes,
que afectan más a las mujeres que a los hombres? ¿Será
acaso que los que promueven el condón son machistas a los que no
les importa que se estén muriendo tantas mujeres, porque piensan
que sólo son objetos de placer? ¿O será que hay intereses
de los controlistas de la natalidad que saben que con el cáncer
cervical las mujeres se mueren o quedan estériles, y es otra forma
de reducir la fertilidad?
Sabemos que a los que fabrican y venden el condón, al igual que
las ONG que son mantenidas o financiadas por éstos, no les importan
las consecuencias de promover el desorden sexual y el falso sexo
seguro con tal de que se compre su producto. Sabemos que las mayores
farmacéuticas, que nos traen todo tipo de anticonceptivos incluyendo
el dispositivo intrauterino y el norplant, prohibidos en sus propios países
por los daños causados a la salud de la mujer están
en los países ricos que mantienen a la ONU.
También sabemos que muchos de los gobiernos de estos países
desarrollados nos ven como una amenaza y que para mantener su supremacía
sobre nosotros nos hacen creer que somos pobres, porque somos muchos,
y como solución proponen matar a los pobres, ya sea con anticonceptivos
o con el aborto, en vez de invertir en su educación.
Por esto no extraña que el Gobierno de EE.UU. ha retirado, por
dos años consecutivos, los millones que donaba al FNUAP, que ha
estado financiando la política de un niño por familia en
China. Este organismo dice luchar por los derechos de la mujer, pero ayuda
a un programa que viola gravemente los derechos de las mujeres, obligándolas
a abortar a sus hijos o a ser esterilizadas forzosamente. Tampoco extraña
que el Vaticano haya retirado la ayuda que daba a Unicef, cuando se descubrió
que este organismo distribuía vacunas antitetánicas para
mujeres en edad fértil que contenían abortivos en Filipinas,
Tanzania, México y Nicaragua. Quién sabe si en otros países
no se ha descubierto que hacen lo mismo.
Estos mismos organismos de la ONU son los que han patrocinado los manuales
de salud sexual y reproductiva para adolescentes,
que se están utilizando en nuestro país. Es importante saber
que la ONU define la adolescencia desde los 10 hasta los 19 años.
A menores de edad se les está diciendo que tienen derechos
sexuales, los cuales incluyen prácticas homosexuales, bisexuales,
a la par de las heterosexuales, pues las llaman orientaciones
o preferencias y a esto se le puede añadir el adulterio,
pederastia y bestialismo, todo esto según ellos protegido
por la ley.
En el área de servicios confidenciales de salud reproductiva
se pretende que los niños tengan acceso a todo tipo de anticonceptivos
y, además, puedan abortar sin necesidad del consentimiento de los
padres.
Todo esto se promueve en las cumbres mundiales de la ONU. Es necesario
que los padres de familia nos unamos para ver cuál será
la posición de nuestra delegación oficial en la próxima
reunión sobre la mujer Beijing +10, que se llevará
a cabo el otro año.
Recordemos que la mujer es el pilar de la familia y que si se destruye
a la mujer, se destruye a la familia, núcleo de la sociedad. Luchemos
por el respeto a la dignidad y la vida de la mujer y de los niños,
víctimas de un colonialismo demográfico y otros intereses
mezquinos. No será fácil, pero vale la pena.
*Columnista de El Diario de Hoy.