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Palabras
Libera tu mente para ser feliz

Libera tu corazón de odio, venganza y rencor, para poder degustar la dulzura de la existencia. Vacíalo como un jarro lleno de amargura, límpialo con agua pura y llénalo después de los néctares y dulces esencias del amor y la alegría.

Publicada 7 de octubre 2004, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

pintorbalaguer@hotmail.com

La miel del espíritu se corrompe con la amargura de la materia. No puedes entonces mezclarlos en el vaso esmeraldino de tu alma.
Libera tu mente de preocupaciones, pues éstas te impedirán estar en paz, ser feliz y ver con claridad la salida. No seas esclavo de la mente. Recuerda que ésta es un órgano natural a tu servicio y no tú al servicio de ella. Libera tu mente de fronteras y tapiales a fin de que ésta descubra el horizonte infinito y pueda crear el camino del maravilloso futuro...

Vive sencillamente. En las cosas sencillas encontrarás la inusitada y escondida grandeza. Lo pequeño guarda generalmente las grandes riquezas del espíritu y de la realidad. La dicha es barata si descubres la esencia maravillosa y la escondida fortuna de lo ínfimo. Recuerda que la pequeña semilla guarda los bosques del futuro y un beso acaso todo el amor del mundo.

Da más de ti y de tu amor. Así la vida te dará también lo mucho y maravilloso. La ley natural es un constante dar y recibir.

Espera menos. Así lo poco o mucho que te dé el mundo llenará tu alma de gozo y gratitud...
Finalmente, ten esperanza. Sólo el que espera ve el amanecer. Sólo el que anhela busca y encuentra; lucha y gana; sueña y despierta; se entrega y ama...


Día a Día
Política tributaria

Se dice que nada aprende con mayor rapidez un burócrata, que el arte de desvalijar a sus súbditos. Y ejemplos y malos consejos sobran en este campo. Hay quienes presionan para crear un impuesto al patrimonio, que obligaría a todos los ciudadanos a presentar listados de sus bienes, desde zapatos hasta muebles y enseres eléctricos.

A la vez, “el Estado” tendría que andar de casa en casa inventariando lo que encuentra, requiriéndose de un ejército de espías y evaluadores, los que pueden caer en la tentación de vender sus voluntades. En el caso de un pobre país del tercer mundo como el nuestro, la política tributaria se convertiría en una barrera para importar y conservar capital.



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