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ESPECIALISTAS
A los candidatos se les especializa en servicios de guardaespaldas.
En Estados Unidos.
INSTRUCCIÓN
También se les capacita en defensa personal y, en el especial,
resguardo de los clientes.
Foto EDH
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Jorge Beltrán/Heydi Vargas
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Para muchos que trabajan como guardias de seguridad, la oferta de Triple
Canopy es tentadora. Y lo es porque algunos de ellos aquí ganan
únicamente 160 dólares al mes. Esto significa que lo que
en Iraq ganarán en un solo mes, aquí lo ganarían
en casi un año.
Para José V., el riesgo es lo de menos. Él trabaja como
seguridad en un supermercado. Gana 200 dólares al mes, pero ayer
también fue a dejar los documentos requeridos. Allá podría
ganar diez veces más de lo que hace aquí.
Cuál es la diferencia. Aquí riesgo siempre hay y estás
mal pagado. Allá te podés morir más rápido,
pero te pagan bien. Y si te matan, el seguro de vida dicen que es bueno,
dijo mientras conversaba ayer en una oficina de información con
varios veteranos de guerra a quienes también les atrajo un anuncio
de periódico o la voz corrida entre ex camaradas de cuartel.
Un periodista de El Diario de Hoy visitó la oficina de información.
En un lapso de 45 minutos, constató que se acercaron por lo menos
15 hombres. Qué ondas. Y usted, camarada, también
se quiere ir para Iraq, era la pregunta común a quien llegaba
a la oficina.
A quienes llevaban las fotocopias del Documento Único de Identidad,
de una cuenta bancaria y del pasaporte, les entregaban una fórmula
en la que el fulano anotaba, además del nombre y dirección,
cuál era su talla de pantalón y camisa, así como
el número que calzaba en bota militar. De rigor era contestar dónde
había estado de alta y por cuánto tiempo.
Preparar maletas
Juan G. es otro ex militar que hace sus maletas. Saldrá en
el próximo grupo.
Juan G. sirvió en la Fuerza Aérea Salvadoreña en
los años más crudos del conflicto salvadoreño. Desde
hace 11 años trabaja como guardaespaldas y gana 350 dólares
al mes.
Le lleva el jugoso salario que le han ofrecido. Un poco más que
los 1,677 dólares, en virtud del grado que obtuvo en su tiempo:
sargento con especialidad en paracaidismo y otros cursos militares.
Además del sueldo, a Juan G. le llaman la atención las condiciones
laborales. Algunos compañeros que ya están allá
(Iraq) dicen que están viviendo una vida mejor que la de cualquier
rico de aquí, cuenta.
Al guardaespaldas le han ofrecido ganar cien dólares diarios como
mínimo. Le pican también los cinco dólares que dicen
que la empresa les da para gastos como cigarrillos y otros por el estilo.
De acuerdo con el sargento retirado, los sueldos en Iraq dependerán
del trabajo que cada cual desempeñe.
Para posiciones estáticas, es decir, gente que cuida puertas de
bancos, oficinas o residencias, el sueldo mínimo rondaría
los 1,700 dólares.
Ese salario podría variar sensiblemente si a lo que se va es a
posiciones de seguridad dinámica, esto es protección a gente
que se desplaza continuamente. El hablar inglés haría también
la diferencia en la paga.
Juan G. asegura que no es nada fácil dejar a la familia. Sostiene
que se le hace un nudo en la garganta al pensar en su familia y en el
viaje. Pero cree que el sacrificio y el riesgo valdrán la pena.
Son 18 mil dólares lo que podría ganar en seis meses.
Asegura que ya ha preparado a su mujer y sus hijos para cuando le toque
partir. Una vez subido en el caballo, sólo queda jinetearlo,
afirma Juan.
Les entrenan en Estados Unidos
Cada una de las personas que viaja a Iraq debe recibir
un entrenamiento en los Estados Unidos.
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La capacitación se realiza en las ciudades de Miami
y Houston.
Ahí también se les hace un examen médico que, posiblemente,
está vinculado al seguro que reciben.
A los reclutas se les entrena en manejo de equipo militar, armas y logística.
La instrucción se prolonga durante dos o tres semanas.
Una vez que cumplen todo eso, firman contrato, les entregan un uniforme
y luego viajan a Jordania o Kuwait, desde donde les trasladan a Iraq.
En los Estados Unidos también les tramitan la visa de trabajo que
demandan las autoridades migratorias de Iraq.
Esta tarea la cumple la empresa Triple Canopy, una reconocida
compañía de seguridad privada que opera en los Estados Unidos.
En el sitio web de esa firma se dice que una de sus actividades es contratar
guardaespaldas que laboren junto a personal crítico
en Iraq.
Igualmente ofrecen escoltas de alto perfil para que acompañen a
técnicos y empresarios en viajes de alto riesgo para su seguridad.
Mencionan que sus tareas son aprobadas por representantes del Gobierno
de los Estados Unidos.
Militar retirado es quien recluta
El enlace entre Triple Canopy y las decenas de salvadoreños
que se han ido, o pretenden marcharse, a trabajar a Iraq es un mayor del
Ejército que sirvió en la Fuerza Aérea de El Salvador.
El militar asegura que por cada salvadoreño contratado, le pagan
150 dólares, y que él sólo ha servido como un canal
para reclutar al personal.
Para el oficial, el trabajo que los salvadoreños cumplen en Iraq
no es el de un mercenario. Explica que éstos llevan la autorización
formal para trabajar en aquel país y una visa que autoriza su permanencia
en el mismo.
Sostiene que él viajará en el último grupo, a mediados
de noviembre, para constatar las condiciones laborales de los salvadoreños.
Yo tengo solamente una responsabilidad moral con las familias (de
los contratados por Canopy), afirma el oficial, quien pidió
el anonimato.
Según el mayor, durante la guerra salvadoreña conoció
a un asesor militar estadounidense.
Fue éste quien hace algunos meses le llamó para preguntarle
si aquí podría haber gente dispuesta a ir a trabajar a Iraq.
El militar retirado dijo que le llena de satisfacción saber que
muchos han llamado desde allá a sus parientes y les han contado
lo bien que se encuentran en ese país.

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