El Diario de Hoy
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William
Alfaro
Es cierto que el buen arranque del San Salvador, la mala racha de Alianza,
la solidez del Once Lobos o el repunte del Metapán fueron noticias
en el Apertura. Pero los escándalos estuvieron a la orden del día.
Once Municipal y Limeño no por casualidad los dos peores
equipos del torneo fueron los que generaron más noticias
negatrivas.
Los lesionados
El brasileño Marcelo Messias, del FAS, se convirtió en la
primera baja del Apertura. Fue operado dos días después
y la semana anterior regresó a las prácticas. En la cuarta
jornada fue el firpense Manuel Abreu quien sufrió una lesión
en su rodilla derecha. El charrúa fue intervenido quirúrgicamente
y ya tiene remplazante: el argentino Sebastián Rudman. Otros en
la lista fueron Jhonny Olmedo, del Metapán, por un golpe en la
cabeza; el aguilucho Alexander Amaya del Cid con un cuágulo sanguíneo
de su rodilla izquierda
El hazmerreir
En el partido entre Águila y San Salvador, el defensor capitalino
Julio Castro tomó la pelota con las manos dentro de su área
después de escuchar un pitazo. El central Hilario Canales decretó
penal. Castro alegó que se confundió por el sonido. Dos
días después, la Comisión de Arbitraje suspendió
a Canales por un mes. Dicen que debió sancionar un bote a tierra.
Los que se fueron
El primer en abandonar a su equipo fue el cancerbero Sergio Iván
Muñoz. El Gigio se fue del Águila para dedicarse a la orfebrería.
Municipal Limeño también registró el primer despido
de jugadores. Álvaro Méndez y Leonardo Sum fueron separados
el primero de septiembre por bajo rendimiento, en lugar de Méndez
llegó el brasileño Marcelo Marques. Magdonio Corrales fue
otro que se marchó de Limeño con la llegada del técnico
Raúl Cocherari. En Once Municipal despidieron por bajo rendimiento
a Daniel Sagastizado y todavía amenazan con echar a otros jugadores.
En Águila otros ya están en el ojo del verdugo.
Desfile de técnicos
Marcelo Zuleta fue el primer entrenador en ser destituido de su cargo.
En su lugar llegó un conocido de todos los metapanecos, Edwin Bochinche
Portillo, quien desde que agarró al equipo en la quinta fecha no
ha perdido y ya tiene a los caleros en cuarto lugar.
El segundo en marcharse fue el técnico de Alianza,
Juan Martín Mugica después de caer 2-3 en la quinta fecha
contra el San Salvador, en su lugar llegó el ex seleccionador Juan
Ramón Paredes.
El último en ser separado fue Ricardo Tato Ortiz, a
quien Aefes le hizo la vida de cuadritos. No le aprobaron sus títulos
de entrenador y la directiva cuchera no lo apoyó. Raúl Cocherari
se hizo cargo del muertito de Santa Rosa de Lima.
Sí, pero no
Arístides Sorto y Gumercindo Ventura dijeron el 9 de septiembre
que renunciarían a la directiva de Limeño, pero no cumplieron.
El equipo entró en crisis económica y fue Ventura quien
dijo que no habrá Asamblea General para elegir una
nueva directiva. Una baja sorpresa fue la de Galileo Umanzor, quien renunció
por chambres de sus compañeros.
El show de Vitelio
El clásico (11 de septiembre) entre emplumados y tigrillos tuvo
como principal protagonista al árbitro José Vitelio Rivera,
quien echó a perder el duelo. De FAS expulsó a Williams
Reyes, Alejandro Bentos quien regresaba de pagar cuatro partidos
de suspensión, Rafael Tobar, al preparador físico,
al médico y al utilero. Por Águila al final le puso roja
a William Torres Alegría. Rivera sacó 13 tarjetas amarillas
y 7 rojas. ¿Le habrá quedado una para Navidad?
Titanes en el hotel
El clásico Águila-FAS no terminó en el césped
del Barraza. Los jugadores terminaron en una pelea pocas veces vista en
el lobby del hotel Trópico Inn. Gilberto Murgas y Darío
Larrosa se fueron a las trompadas enfrente de los presidentes de los clubes
Alejandro González y Reynaldo Valle.
Los accidentados
La triste velada del S-11 terminó con el aparatoso accidente en
la madrugada de los emplumados Alexander Amaya del Cid, Nelson Flores,
Fredy Víchez y el kinésiologo David Platero. Los migueleños
regresaban de San Miguel a la altura de Cojutepeque. Otro se sumó
a la lista de accidentados fue el mediocampista de FAS, Ernesto Góchez,
quien el jueves anterior se salvó de milagro después de
que su carro chocó con un camión. Juan Carlos López
Padilla fue el último en sufrir las consecuencias.
Las rabietas del Chiqui
El técnico de Balboa se molestó porque Nelson Reyes viajó
a Nicaragua a disputar el Codicader, por la indisciplina de Nenei, a quien
encontraron ebrio en un burdel de La Unión. Chiqui amenazó
con renunciar y después del partido frente al San Salvador (sexta
fecha) se tomó casi 45 minutos para hablar con los periodistas.
Todo un caso.
La rebelión
El lunes 20 de septiembre los jugadores de Municipal Limeño entraron
en paro a raíz del incumplimiento en los pagos. Los jugadores levantaron
la huelga el sábado, cuando los dirigentes les cancelaron el 75%
de la deuda.
Historias de borrachos
Un caso sorprendente fue la denuncia del presidente del Once Municipal,
Adalid Magaña, quien acusó a los jugadores Víctor
Jaramillo, Okeli Rosales, Roberto Erazo y José Urbina de indisciplinados.
Magaña dijo que los jugadores se emborrachaban y que los vigilarían
por las noches. Sin necesidad de disfrazarse de Shelock Holmes, Adalid
asegura que los descubrió bebiendo cerveza y les va a mostar la
tarjeta roja.

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