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Ginebra
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Un grupo de países,
entre ellos República Dominicana, Bangladesh, Mauricio, Sri Lanka,
Madagascar y Uganda, pidió ayer que la Organización Mundial
del Comercio (OMC) evalúe el impacto que tendrá en sus economías
el próximo vencimiento del Acuerdo sobre Textiles y Vestidos.
Esos países, pequeños productores de textiles y prendas,
temen que al concluir la vigencia de las cuotas establecidas en ese acuerdo
a principios del año próximo, sus productos sean arrasados
por la competencia de grandes exportadores, principalmente de China y
la India, pero también de Pakistán, Turquía o Brasil.
El referido acuerdo establece plazos para la integración gradual
del comercio de textiles en las disciplinas de liberalización comercial
y no discriminatorias de la OMC hasta la total eliminación de las
cuotas de importación el 1 de enero del 2005.
El grupo de países, encabezado por Mauricio, solicitó en
la reunión del Consejo para el Comercio Bienes de la OMC hacer
un estudio que evalúe los costes que implicará para los
países menos avanzados y de economías pequeñas o
vulnerables el fin del Acuerdo sobre Textiles y Vestidos adoptado en 1995.
Ese análisis, dijeron, debe incluir recomendaciones sobre posibles
medidas para que los países afectados enfrenten la nueva competencia.
El embajador de Mauricio ante la OMC, Servan Singh, afirmó que
al concluir el acuerdo habrá más perdedores que ganadores,
tras señalar que los países africanos y de otras regiones
que actualmente gozan de preferencias comerciales serán los más
afectados pues su porción de mercado podría contraerse hasta
en 70 por ciento.
Cero arancel
En base al Acuerdo de Textiles y Vestidos, Estados Unidos y la Unión
Europea se comprometieron a eliminar todos sus contingentes a la importación
de esos productos a lo largo de un período de diez años.
El embajador mauriciano sostuvo que en el caso de su país el sector
textil representa el 61 por ciento de sus exportaciones y el 9 por ciento
de su Producto Interior Bruto (PIB), además del 15 por ciento de
su fuerza laboral.
En su turno, la delegación de la República Dominicana afirmó
igualmente que su país será una las víctimas cuando
concluya el acuerdo, y recordó que dicha industria representa el
40 por ciento de sus exportaciones y emplea 50.000 personas.
Comentó que el año pasado las exportaciones dominicanas
a EE.UU. ya habían caído un 25 por ciento y que se espera
un agravamiento de la situación de competencia mercantil tras el
próximo 1 de enero.
A pesar de la reclamación, el órgano de la OMC no adoptó
una decisión sobre el asunto (EFE).

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