Jaime García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Antiquísimos
lienzos, campanas de iglesias, imágenes de santos, vasijas, esculturas
talladas en madera, sagrarios de plata, relicarios de oro y diversas piezas
arqueológicas y paleontológicas han sido robadas o hurtadas
por traficantes de bienes culturales en el país, según denuncias
presentadas ante la Fiscalía.
Los objetos tienen un alto valor cultural para el país y un gran
valor económico por su antigüedad e historia, debido a que
se trata de piezas que son únicas.
Muchos casos no son declarados por los afectados o por los encargados
de su protección y los pocos que se encuentran bajo investigación
fiscal, con ayuda de la Policía Internacional (Interpol), se encuentran
estancados por falta de diligencias o porque los artefactos no estaban
registradas o fotografiadas y al ser robadas o hurtadas, los investigadores
no saben qué buscar.
Aunque los robos sobrepasan los cientos, son alrededor de 20 casos de
tráfico ilegal de piezas arqueológicas las denunciadas formalmente.
Los salteadores también se dedican al robo de imágenes de
santos en distintos templos del país.
Según el Ministerio Público, la Iglesia Católica
es la más perjudicada por la sustracción de los iconos religiosos
debido a que la mayoría data de siglos pasados.
Incluso a las parroquias le han sido saqueados objetos como relicarios,
sagrarios de plata y otras figuras de oro.
Sin embargo, y pese a las pérdidas económicas, las iglesias
no denuncian los hechos y, si lo hacen, los investigadores no logran ubicar
las imágenes, por lo que temen que hayan sido sacadas del territorio.
El último caso de sustracción de la imagen de un santo se
cometió el domingo pasado en Quezaltepeque, La Libertad.
El sacerdote Carlos Vásquez denunció que la efigie del patrono
San José fue sustraída del altar. La figura data de hace
200 años y pesa alrededor de 75 libras. Según el párroco,
en el mercado negro de antigüedades tiene un costo de más
de $6,000.
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| Zona de pillaje. Esta foto aérea muestra
un área de Cara Sucia, departamento de Ahuachapán, donde
es alta la extracción de vestigios precolombinos. Muchas de
los objetos son invaluables. Foto EDH |
Los especialistas en arqueología nacionales sostienen
que en museos del mundo hay esparcidas entre 13,000 y 15,000 piezas arqueológicas
salvadoreñas.
Critican que coleccionistas particulares posean 30,000 y el museo nacional
apenas unas 7,000 piezas.
El sargento Elmer Umanzor, de la Interpol, aseguró que los saqueadores
usualmente son pobladores, quienes las venden a contrabandistas y estos,
a su vez, a coleccionistas locales o internacionales.
Poco avance
Douglas Meléndez, jefe de la División de
los Intereses del Estado de la Fiscalía, informó que los
departamentos más afectados por los salteadores son Santa Ana,
San Miguel, La Libertad y San Salvador.
Resaltó que los atraqueadores se cargan desde pequeñas
vasijas precolombinas hasta enormes imágenes de santos, que son
resguardadas en los templos católicos.
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Figuras
prehispánicas
Varios de estos objetos fueron saqueados en la colonia Tecapán,
hacienda El Carmen, Opico. Se supone que fueron sacadas del país
para ser vendidas.
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Otro robo
Las autoridades
descubrieron excavaciones para extraer objetos en el sitio arqueológico
El Jicaral, del cantón del mismo nombre, en San
Lorenzo, Ahuachapán.
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Lienzos
Cuatro lienzos antiguos fueron robados de la parroquia de San Jerónimo,
Nejapa.
Las pinturas son de San Miguel Arcángel, San Pedro, San Pablo
y Divina Pastora.
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Robos
Una vasija precolombina salvadoreña, similar a esta, fue
confiscada por las autoridades costarricenses en el aeropuerto de
ese país en el 2003.
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Una reliquia
Una escultura prehispánica tallada en
piedra volcánica fue extraída del lugar y
reserva arqueológica de Cihuatán, ubicado en Aguilares,
San
Salvador.
Repatriadas
Este año, fueron
devueltas al país 42 objetos antiguos de
El Salvador, que
fueron confiscadas
en California, Estados Unidos, gracias a
un tratado recíproco.
Fotos tomadas del libro del banco agrícola
y no son las piezas robadas
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El problema se agrava debido a que en la mayoría
de lugares arqueológicos no hay una protección permanente,
dijo Meléndez.
Ricardo Menesses, el jefe de la PNC, reconoció que el tratar de
contrarrestar el robo de piezas arqueológicas y de imágenes
religiosas es un reto difícil para la institución que dirige,
debido a la complejidad de los hechos.
Riqueza en la Ruta Maya
El Salvador es un país reconocido por sus sitios
arqueológicos, como Joya de Cerén, declarado patrimonio
de la humanidad por la Unicef.
Hace unos 1,400 años, este lugar, ubicado en San Juan Opico, La
Libertad, fue sepultado por cenizas durante una erupción del volcán
Caldera.
El sitio, que forma parte de la llamada Ruta Maya, no se ha
salvado de los saqueos, a pesar de la seguridad que las autoridades brindan.
Según la revista digital El Salvador magazine, el país
cuenta con una riqueza de lugares arqueológicos que son presa fácil
de los salteadores.
Ruta Maya es como se conoce a zonas con vestigios prehispánicos,
como la Cajete, en Barra de Santiago, Ahuachapán. En ella hay restos
de cerámica y piedras que descubre la marea baja. En La Libertad
se encuentra el sitio de San Andrés, el cual tiene 60 montículos
o ruinas de edificaciones indígenas.
En San Salvador, se encuentra Cihuatán, en donde hay vestigios
de poblados autóctonos esparcidos en un radio de cuatro kilómetros.
Cuscatlán cuenta con ruinas en Colima y Suchitoto.
¿Qué es un bien patrimonial?
- Esculturas, piezas de cerámica, trabajos de metal, textiles y
otros vestigios de la
actividad humana y sus fragmentos.
- Las colecciones y ejemplares raros de zoología, botánica,
mineralogía, anatomía y/o los objetos de interés
paleontológico clasificados o no clasificados.
- Pintura, imaginería, retablos, parafernalia y artefactos religiosos
de valor histórico de las épocas precolombinas, virreinal
y republicana del país, o fragmentos de valor.
- Los bienes de la historia militar y social, así como los relativos
a la vida de los dirigentes,
pensadores, sabios y artistas nacionales.
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Ley especial de conservación
Fue decretada el 22 de abril de 1993 para proteger los bienes culturales.
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Artículo
1:
La presente ley tiene por finalidad regular el rescate, investigación,
conservación, protección, promoción, fomento,
desarrollo, difusión y valoración del patrimonio o
tesoro cultural salvadoreño, a través de la Secretaría
de Estado.
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Artículo
50:
El importador ilegal de bienes culturales, incurrirá en responsabilidad
penal deducida por los tribunales competentes. El artículo
siguiente dice que los bienes culturales serán reconocidos
como tal por decreto.
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Iglesias a merced de rateros
de figuras y objetos religiosos
Son varios casos de saqueos en templos que las autoridades tienen
registrados. Debido a que las imágenes robadas no están
registradas ni fotografiadas, la policía no sabe qué
está buscando.
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5
de mayo 2000
En la parroquia de Santiago Apóstol, en San Vicente, los ladrones
hurtaron dos copones de oro, un sagrario de plata y una imagen de
San Pedro, de 200 años. |
27
agosto 2000
La iglesia de San Antonio Masahuat, La Paz, sufrió el hurto
de imágenes del Niño Dios y de San Sebastían.
Tenían cordones de oro y una cruz de plata. |
20
junio 2001
De la iglesia Las Chinamas, en Ahuachapán, los rateros se apoderaron
dos imágenes de San José Patriarca y de la Virgen María,
ambas muy antiguas. |
15
marzo 2002
Esta vez los ladrones se llevaron del templo Nuestra Señora
de la Merced, de San Salvador, la corona de la imagen de la Virgen
María, hecha de plata. |
9
junio 2002
En la parroquia Conchagua, La Unión, fue robada la cruz de
plata que colgaba del altar mayor, tres esparcidores de incienso bañados
en oro y dos picheles de plata. |
2
enero 2003
En la Catedral de Chalatenango, fue robada la custodia y el sagrario
de plata. La custodia tiene 24 diamantes y tiene un valor de más
de ¢100,000. |
28
enero 2003
La iglesia Dolores de Izalco sufrió el hurto de la imagen de
San Judas Tadeo, la cual esta labrada en madera. Esta no es antigua,
sino que fue donada en 1995. |

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