El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Un atacante suicida hizo
detonar una poderosa bomba que destruyó una mezquita de musulmanes
chiitas, en el este de Pakistán, durante las plegarias ayer, causó
25 muertos y 50 heridos, informaron las autoridades.
La policía explicó que centenares de personas se hallaban
en la mezquita de Zainabia, en el centro de esta ciudad, en el momento
del estallido, que provocó disturbios por parte de fieles enfurecidos.
El ejército emplazó soldados en Sialkot para restablecer
el orden después del atentado, que se sospecha fue represalia por
el asesinato, la semana pasada, de un agente suní de Al Qaeda acusado
de la decapitación del periodista estadounidense Daniel Pearl en
2002.
Desactivan bomba
Expertos dinamiteros neutralizaron una segunda bomba de cinco kilogramos
frente a la misma mezquita poco después del ataque, donde centenares
de chiitas encolerizados se habían reunido para protestar por el
atentado.
El desmantelamiento de la bomba probablemente salvó muchas más
vidas, dijo la policía.
Ningún grupo se atribuyó la responsabilidad por el ataque,
pero testigos dijeron que un hombre que portaba un maletín ingresó
a la mezquita poco antes de la explosión. La bomba se hallaba en
el maletín, afirmó Nisar Ahmed, jefe de la policía
de Sialkot.
Estamos casi seguros de que fue un ataque suicida, explicó.
Un funcionario en el cuartel policial de Sialkot manifestó que
el estallido abrió un cráter en la
mezquita, y causó severos daños a los muros y ventanas.
Ahmed indicó que los restos humanos quedaron esparcidos dentro
de la mezquita, y que una turba impedía que los agentes ingresaran.
La gente comenzó a lanzar piedras a la policía, incendió
una motocicleta y causó otros destrozos. (AP)