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| Cordialidad. El Presidente recibió del
religioso una bufanda que simboliza la esperanza de mejora. Foto
EDH |
Ciro Granados
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El Presidente de El
Salvador quedó impresionado con la figura del Dalai Lama después
de que ambos se encontraran en una reunión privada que duró
alrededor de media hora.
Antonio Saca dijo que su encuentro fue interesante y que el visitante
es un hombre de una paz espiritual enorme y que lucha por una causa a
favor de su pueblo.Me sentí bien escucharlo hablar acerca
de su pueblo y de su sufrimiento, añadió.
Cuando se le preguntó su reacción acerca de lo dicho por
el Dalai acerca de que es necesario reducir la brecha entre ricos y pobres,
Saca indicó que estaba de acuerdo.
Me parece que es una posición correcta; la lucha de nuestro
gobierno es una lucha con sentido humano.
Reducir esa brecha significa generar empleos, condiciones, invertir en
educación y salud. Y eso es precisamente lo que hemos anunciado,
mencionó el gobernante.
Sobre si se había comprometido políticamente con el tibetano
en apoyar su causa en el ámbito internacional, el Presidente indicó
que la paz es fundamental y que el conflicto se resuelve por la vía
dialogada, el consenso.
Esperamos que la comunidad china atienda esta demanda y, en un ambiente
de cordialidad, deben resolver esa problemática interna allá
en China, subrayó Saca.
El Tíbet fue invadido por China en 1949. Los tibetanos acusan que
con ello se está haciendo desaparecer las costumbres y tradiciones.
El huésped de honor de la capital
Los fotoperiodistas esperaban atentos, tras las puertas
de vidrio de un hotel capitalino, el arribo del Dalai Lama. Después
de unos minutos éste apareció.
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| Reconocimiento. El líder recibió
las Llaves de la ciudad. Foto EDH |
Antes de entregarle las llaves de la ciudad, el alcalde
de San Salvador, Carlos Rivas Zamora manifestó que meditó
la noche anterior su presencia en el acto, porque tiene amigos en la República
Popular China, país al que pertenece la región del Tíbet.
Quiero que me recuerde por mi sinceridad, manifestó
en su discurso.
Al acto no asistió ninguno de los concejales capitalinos ortodoxos
del FMLN, quienes en su momento manifestaron su rechazo a la condecoración
por considerar que el monje no posee categoría de jefe de Estado.
Sólo el reformista Isaac Ábrego y Rodrigo Contreras Teos
acompañaron al munícipe y a su esposa.
Mientras tanto, el Dalai Lama derrochó simpatía ante las
cámaras; incluso, durante unos segundos sonrió gozoso al
observar la barba pelirroja de un fotoperiodista.
Yo soy un simple monje budista, me considero un ciudadano del mundo,
soy también un ciudadano de El Salvador, manifestó
el religioso, antes de continuar con su agenda.