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| Saludo. El ex mandatario salvadoreño se
reunió ayer con el Dalai Lama quien le obsequió una
Katha, un símbolo del deseo de los mejores auspicios. Foto
EDH |
El Diario de Hoy
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El ex Presidente Francisco Flores tendrá en el número 1,700
de la Avenida Pennsylvannia de Washington, una nueva oficina.
El despacho, adonde acudirá una semana al mes, está muy
cerca de la Casa Blanca.
Ahí se instalará la sede del instituto que presidirá
y que se llamará América Libre.
¿Qué quiere hacer con su futuro el ex mandatario?
Dar un paso atrevido aunque, sobre todo, entrar en una nueva experiencia
intelectual al lado de muchos librepensadores de América Latina.
Al lado suyo estarán personajes como el ex presidente del gobierno
español, José María Aznar y otros ex gobernantes
de América Latina.
Carlos Alberto Montaner, Álvaro Vargas Llosa y Joaquín Lavín
se incluyen en la lista de personas que acompañarán a Flores
en su nuevo trayecto personal.
Emprende usted un nuevo proyecto. ¿Cómo define esa nueva
etapa en su vida?
Esto está enmarcado en dos circunstancias. Una histórica
del continente. Otra es personal.
¿Por qué personal?
Creo que nuestra democracia, joven y pujante, debe nutrirse, continuamente,
de la renovación. Esto sólo puede darse cuando un proyecto
político tenga la suficiente madurez para comprender su función,
su misión en el país. Eso obliga a dejarle la cancha completamente
libre a los nuevos que vienen a ejercer el liderazgo.
¿Eso tiene que ver con su retiro político?
Yo asumí un compromiso con el entonces Presidente electo, Elías
Antonio Saca, en una conferencia de prensa que se realizó en Casa
Presidencial. Dije que iba a desaparecer en el sentido de que no iba a
hacer declaraciones políticas. Dije que no iba a participar en
política partidaria, que no iba a mantener ningún tipo de
influencia política o mantener vivo algún tipo de estructura
política para mí. Mencioné que la entregaría
íntegra al Presidente para que él tuviera la cancha completamente
libre.
¿ Y entonces?
Siendo eso así, me pregunté: ¿qué hago con
todo lo que aprendí y qué debe hacer un equipo de gente
tan competente, que son un verdadero tesoro para el país, que colaboró
conmigo? Son ex funcionarios que tienen la combinación de gran
preparación académica, vocación de servicio y experiencia
en la administración pública. Mencionó algunos como
el Dr. Juan José Daboub, José Ángel Quirós,
Miguel Ángel Simán, Rafael Barraza y Arnoldo Jiménez.
La experiencia salvadoreña fue de un gobierno efectivo que logró
hacer transformaciones importantes para el país.
¿Un ejemplo?
Definimos nuestra política monetaria para ganar estabilidad y pasamos
de un pensamiento a largo plazo. No continuamos el sistema de corto plazo
que teníamos. Hicimos proyecto de infraestructura, modificando
las instituciones como lo hicimos en nuestro gobierno para producir un
efecto nunca visto en el país. Hicimos un gobierno con gran efectividad
en la inversión pública. Reducimos los índices de
pobreza en condiciones muy difíciles de recesión mundial
y en medio de crisis internas. Esa experiencia queremos ponerla a disposición
de aquellos gobiernos y proyectos políticos de América Latina
que quieren hacer transformaciones sanas en su país.
¿Cuál es la circunstancia continental de la que habló?
Antes se creía que el único obstáculo para latinoamérica
eran sus régimenes dictatoriales y su falta de democracia. Hoy,
donde la mayoría de países latinoamericanos viven en democracia,
los ciudadanos están decepcionados. Están diciendo, preguntando
donde están los frutos. El problema es que caen en mensajes sencillos
que les explican la realidad trasladándola a los demás como,
por ejemplo, decir que todos nuestros problemas económicos se deben
a la explotación de los países ricos.
Y crecen otras formas de pensar
Como el populismo...
También muestran el mensaje para líderes no democráticos
populistas para que éstos concentren el poder, en vez de respetar
las instituciones. Esa es la gran tentación latinoamericana, en
este momento. Nosotros creemos que debemos participar en eso y que debemos
organizarnos en forma de que podamos contribuir a ayudarle a aquellos
proyectos políticos sanos que busquen la libertad y la efectividad
de las democracias.
¿La organización que nacerá será una suerte
de observatorio del pensamiento liberal?
Creemos que hay varias maneras de contribuir. Una de ellas es producir
pensamiento porque, en América Latina, estamos acostumbrados a
debatir demasiado en el abstracto. Creo que es importante aterrizar el
debate latinoamericano sobre, lo que en realidad, necesitan nuestros países.
Pensamos que podemos contribuir a eso produciendo dos o tres documentos
anuales que aborden la realidad latinoamericana y produzcan debate, y
profundización en esos temas.
¿Será, entonces, un centro de pensamiento?
Creemos que otra de las formas de contribuir es convertirse en un sitio
de encuentro de las mentes latinoamericanas más objetivas y que
podamos organizar su presencia en el instituto. Queremos derivar, de ese
conocimiento, ideas sintetizadas y programas para la utilización
de aquellos que las implementan.
¿También darán asesoría?
También estamos dispuestos a ser asesores de cualquier proyecto
político sano y que busque la libertad, y que nos quiera vincular
para buscar determinados objetivos en algún país latinoamericano.
Trabajaríamos, dijeramos, en la parte intelectual intelectual,
académica, de debate y en la acción.
¿Le preocupa el péndulo o vuelta atrás, en algunos
naciones, frente a tentaciones del pasado?
A mí no me cabe duda que el péndulo es, en este momento,
hacia el populismo. Ese populismo le va a significar, a Latinoamérica,
grandes retrocesos. De eso no me cabe la menor duda. Pero, frente a esta
moda de hablar contra los países ricos, trasladar responsabilidades
a la globalización o simplificar los problemas de nuestros países
a construir una división de clases; lo peor que podemos hacer es
quedarnos callados. Hay que entrar al debate. Y debemos entrar a él
con ideas.
¿Aspira a construir un pensamiento crítico con los mejores
pensadores frente a tales ideas?
En Latinoamérica hay un cuerpo de intelectuales muy sólidos
que han profundizado en estos temas y que tienen mucho prestigio. Rara
vez se les encuentra juntos. Rara vez se les encuentra empujando en una
sola dirección. Nosotros quisiéramos pensar que podemos
ser un aglutinante de ese pensamiento. Podemos causar una energía
positiva en el ambiente. Queremos reunir esas mentes.
¿Cómo actuar para detener esas tentaciones?
Uno de los grandes problemas de América Latina es que, pensar en
la aceptación del gobierno hoy y no pensar en la aceptación
del gobierno al salir, entramos en un ciclo de corto plazo. Naturalmente,
tú reto es tener altos índices de aceptación y no
hacer las cosas que tienen costo político.
Esas son las cosas que, al final, le presentan a la gente una reflexión
al decir: este gobierno me dejó una herencia importante. Ese, creo,
es uno de los temas importantes en América Latina.
¿Al juntar usted un gran equipo, como lo dice, cree que, en
el futuro, esos hombres pueden darle mayores réditos a El Salvador?
En mi caso, creo que terminé mi misión. El caso de ellos
es diferente. Están jóvenes y llenos de ideas. También
de entusiasmo. Pero, quisiera pensar que, por un buen tiempo, estarán
dedicados a articular, conmigo, esta visión.
¿Han realizado, ya, algunos proyectos o acciones prácticas?
Sí, por ejemplo, con el ex Presidente Jorge Quiroga, quien es un
ejemplo de esos hombres que quieren hacer política sana, tiene
una gran aceptación en su país. Fue un presidente serio,
sin tintes populistas. Hemos invitado al ex Presidente José María
Aznar.
Con él compartimos una gran afinidad de ideas. El está,
ahora, involucrado en una serie de procesos peculiares en el ambiente
político español que tienen que ver con su partido.
Acaba de asumir cierta responsabilidad dentro del comité ejecutivo
de su partido como presidente honorario. Estamos seguros que, cuando ese
tiempo pase, él tendrá tiempo de acercarse a nosotros. Y
tenemos una serie de invitaciones para participar en proyectos.
La idea es utilizar las experiencias locales
De una u otra manera personajes como el ex Presidente
Lee Teng-Hui de Taiwán o el ex Gobernante Jorge Quiroga, de Bolivia,
estarán junto a Francisco Flores en la construcción de la
Fundación América Libre.
A ellos se les sumarán otros mandatarios activos. Uno de ellos
es el Jefe de Estado de Colombia, Álvaro Uribe.
Dentro de los principales objetivos de esa organización se incluye
la promoción de una nueva visión en el continente por medio
de la realización de seminarios, proyectos de investigación,
mesas redondas y conferencias internacionales.
Todo eso lo harán con el propósito de ayudar para que América
Latina avance más rápidamente por medio de políticas
que han sido probadas como exitosas en otros países.
También invitarán a figuras prominentes del mundo, pensadores
influyentes, comunicadores, líderes políticos y cívicos,
así como empresarios, para que se conviertan en miembros de su
junta directiva, comité ejecutivo y plana consultiva.
Temas como la competitividad, tratados de libre comercio, políticas
públicas, inversión en capital humano, integración
regional, modernización del estado, proyectos de infraestructura
y desrregulación serán examinados por los miembros de la
nueva fundación que preside el ex dignatario Francisco Flores.
También promoverán políticas de competencia y estrategias
de comunicación.
La fundación se inaugura, esta tarde, en el hotel Biltmore de la
ciudad de Miami.
Flores acudirá, a esa ciudad, para participar en un foro que, anualmente,
organiza el período Miami Herald.
La sede de la Fundación América Latina estará en
Washington.
Capítulo nacional
El Salvador tendrá un capítulo nacional que integrarán
varios ex colaboradores de Flores, en su gobierno.
Entre ellos se mencionan a José Ángel Quirós, ex
ministro de Obras Públicas y Transportes; Miguel Ángel Simán,
Rafael Barraza y Arnoldo Jiménez.
El director ejecutivo de la Fundación Internacional será
el ex ministro de Hacienda, Juan José Daboub, quien permanecerá,
en Washington, durante algunos períodos.
El mandatario estadounidense, George Bush, amigo de Flores, es otro de
los personajes que miran con buenos ojos la creación de ese organismo.
También se incluyen en la lista varios líderes estadounidense
republicanos.
A los grandes temas se añadirán otros como el análisis
de los grandes temas que importan a América Latina.
Flores aprovechará su estadía en Miami para acudir al debate
entre Kerry y Bush, invitado por este último.