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La violencia volvió a rondar las calles

Sta. Tecla. Vendedores realizaron disturbios debido a los desalojos. El Mercado Central cerró en la mañana.

Publicada 30 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Cierre. Los protestantes quemaron llantas en las principales calles del centro de la ciudad para detener el tráfico. Foto EDH

Eugenia Velásquez/Wilfredo Salamanca
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

Mientras la comuna tecleña afirma que las “calles no son negociables”, los vendedores están dispuestos a luchar “hasta la muerte si es posible” por conquistarlas.

Alrededor de 500 vendedores del parqueo oriente del Mercado Central volvieron a manifestarse ayer en contra de las medidas de ordenamiento del Centro Histórico que la alcaldía ejecuta desde principios del año.

A la protesta se sumaron cerca de 80 comerciantes del nuevo mercado Dueñas.

Esta vez no hubo lesionados ni vidrios quebrados, pero sí una posesión total y violenta de las láminas y cuartones de madera que cubrían la zona del parque Daniel Hernández, actualmente en reconstrucción.

Los inconformes fundamentaron la acción como una retribución forzada de los materiales que les fueron arrebatados en la madrugada de ayer, por elementos del Cuerpo de Agentes Municipales (CAM), de esa ciudad.

A todas voces, Carmen Trinidad, vendedora del mercado Dueñas, objetaba que “aceptar la promesa del alcalde de salirse del parque porque estarían mejor en el nuevo mercado fue una decisión equivocada, pues han pasado nueve meses y el Daniel Hernández aún no ha sido reconstruido”.

Según dijeron, desde las dos hasta las cinco de la mañana de ayer, los elementos del CAM les decomisaron la madera con que habían construido sus champas, agrediendo físicamente a varios de los vendedores.

“Las heridas no van a volver, pero la madera sí nos la van a regresar”, externó Carmen Trinidad.

José Alfredo Álvarez expresó que “un promedio de 80 agentes del CAM les sorprendieron cuando cuidaban los espacios que ellos mismos se han adjudicado en la Calle Ciriaco López, ante la negativa del alcalde Óscar Ortiz de otorgárselos”.

Con una mano sostenía un palo que le sirvió para defenderse y con la otra señalaba los raspones que supuestamente le fueron propinados por los del CAM.

“Es cierto que anoche se les botó lo que habían levantado en la calle, pero en cuanto a las lesiones, ellos no han interpuesto una denuncia formal para deducir responsabilidades”, acotó Marta de Najarro, delegada de contravenciones de la municipalidad.
Acuerdos
Ayer, a las 2:00 de la tarde, una comisión de los vendedores se reunió con representantes de la alcaldía en la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.

Uno de los principales acuerdos tomados fue la contraentrega por ambas partes de la madera decomisada por el CAM y las láminas y cuartones arrebatados por los vendedores.

Sin embargo, la medida no alcanzó a resolver el punto central de la discordia: la toma de la Calle Ciriaco López y Avenida San Martín.

ARENA se pronunció ante las acusaciones

- El concejo de Santa Tecla afirmó que los disturbios protagonizados por los vendedores forman parte de un “plan orquestado” de ARENA para “desestabilizar a las alcaldías gobernadas por el Frente”.
- La fracción legislativa del partido manifestó su “indignación y repudio ante las calumnias”. Expresaron que la problemática “es el reflejo de las pugnas internas que tiene el FMLN ante la división de su partido”.
- Condenaron la violencia por parte de los vendedores.


Investigan si hubo negligencia policial ante disturbios

La Inspectoría General de la Policía Nacional Civil (PNC) investiga la posible negligencia de un jefe policial que no ordenó la intervención de agentes antidisturbios para detener la agresión contra bienes públicos y privados que el martes realizaron varios vendedores del centro de Santa Tecla.

Destrucción. La Policía no impidió el robo de láminas. Foto EDH

El responsable de dicha instancia, Romeo Melara Granillo, confirmó la apertura de expediente contra el jefe interino de la Regional Metropolitana, comisionado Nelson Campos, quien asumió el mando policial ante los incidentes en representación del director de la PNC, Ricardo Menesses.

“Estamos tratando de establecer por qué él exigió que se solicitara por escrito la presencia de la UMO (Unidad de Mantenimiento del Orden), cuando sabemos que en casos de emergencia no tiene que andarse con estos formalismos”, dijo.

Melara Granillo explicó que debía exigirse la presencia de los antimotines, porque estaban en riesgo varias personas y propiedades.

Por su parte, el involucrado atribuyó la pasividad policial a la limitación de personal adecuado ante la magnitud de los disturbios.

“Actuamos de acuerdo a la lógica y para evitar un daño mayor. Intervenir en ese momento era inapropiado, porque no teníamos el personal adecuado para responder ante multitudes”, expresó.

Añadió que “en ese momento, sólo tenía disponible como 20 elementos policiales portando únicamente su arma de equipo”.

Agregó que había solicitado el pelotón de la UMO, pero que éste llegó hasta el mediodía, cuando las instalaciones municipales ya habían sido destruidas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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