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| Cierre. Los protestantes quemaron llantas en
las principales calles del centro de la ciudad para detener el tráfico.
Foto EDH |
Eugenia Velásquez/Wilfredo
Salamanca
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Mientras la comuna tecleña
afirma que las calles no son negociables, los vendedores están
dispuestos a luchar hasta la muerte si es posible por conquistarlas.
Alrededor de 500 vendedores del parqueo oriente del Mercado Central volvieron
a manifestarse ayer en contra de las medidas de ordenamiento del Centro
Histórico que la alcaldía ejecuta desde principios del año.
A la protesta se sumaron cerca de 80 comerciantes del nuevo mercado Dueñas.
Esta vez no hubo lesionados ni vidrios quebrados, pero sí una posesión
total y violenta de las láminas y cuartones de madera que cubrían
la zona del parque Daniel Hernández, actualmente en reconstrucción.
Los inconformes fundamentaron la acción como una retribución
forzada de los materiales que les fueron arrebatados en la madrugada de
ayer, por elementos del Cuerpo de Agentes Municipales (CAM), de esa ciudad.
A todas voces, Carmen Trinidad, vendedora del mercado Dueñas, objetaba
que aceptar la promesa del alcalde de salirse del parque porque
estarían mejor en el nuevo mercado fue una decisión equivocada,
pues han pasado nueve meses y el Daniel Hernández aún no
ha sido reconstruido.
Según dijeron, desde las dos hasta las cinco de la mañana
de ayer, los elementos del CAM les decomisaron la madera con que habían
construido sus champas, agrediendo físicamente a varios de los
vendedores.
Las heridas no van a volver, pero la madera sí nos la van
a regresar, externó Carmen Trinidad.
José Alfredo Álvarez expresó que un promedio
de 80 agentes del CAM les sorprendieron cuando cuidaban los espacios que
ellos mismos se han adjudicado en la Calle Ciriaco López, ante
la negativa del alcalde Óscar Ortiz de otorgárselos.
Con una mano sostenía un palo que le sirvió para defenderse
y con la otra señalaba los raspones que supuestamente le fueron
propinados por los del CAM.
Es cierto que anoche se les botó lo que habían levantado
en la calle, pero en cuanto a las lesiones, ellos no han interpuesto una
denuncia formal para deducir responsabilidades, acotó Marta
de Najarro, delegada de contravenciones de la municipalidad.
Acuerdos
Ayer, a las 2:00 de la tarde, una comisión de los vendedores se
reunió con representantes de la alcaldía en la Procuraduría
para la Defensa de los Derechos Humanos.
Uno de los principales acuerdos tomados fue la contraentrega por ambas
partes de la madera decomisada por el CAM y las láminas y cuartones
arrebatados por los vendedores.
Sin embargo, la medida no alcanzó a resolver el punto central de
la discordia: la toma de la Calle Ciriaco López y Avenida San Martín.
ARENA se pronunció
ante las acusaciones
- El concejo de Santa Tecla afirmó que los disturbios protagonizados
por los vendedores forman parte de un plan orquestado de ARENA
para desestabilizar a las alcaldías gobernadas por el Frente.
- La fracción legislativa del partido manifestó su indignación
y repudio ante las calumnias. Expresaron que la problemática
es el reflejo de las pugnas internas que tiene el FMLN ante la división
de su partido.
- Condenaron la violencia por parte de los vendedores.
Investigan si hubo negligencia
policial ante disturbios
La Inspectoría General
de la Policía Nacional Civil (PNC) investiga la posible negligencia
de un jefe policial que no ordenó la intervención de agentes
antidisturbios para detener la agresión contra bienes públicos
y privados que el martes realizaron varios vendedores del centro de Santa
Tecla.
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| Destrucción. La Policía no impidió
el robo de láminas. Foto EDH |
El responsable de dicha
instancia, Romeo Melara Granillo, confirmó la apertura de expediente
contra el jefe interino de la Regional Metropolitana, comisionado Nelson
Campos, quien asumió el mando policial ante los incidentes en representación
del director de la PNC, Ricardo Menesses.
Estamos tratando de establecer por qué él exigió
que se solicitara por escrito la presencia de la UMO (Unidad de Mantenimiento
del Orden), cuando sabemos que en casos de emergencia no tiene que andarse
con estos formalismos, dijo.
Melara Granillo explicó que debía exigirse la presencia
de los antimotines, porque estaban en riesgo varias personas y propiedades.
Por su parte, el involucrado atribuyó la pasividad policial a la
limitación de personal adecuado ante la magnitud de los disturbios.
Actuamos de acuerdo a la lógica y para evitar un daño
mayor. Intervenir en ese momento era inapropiado, porque no teníamos
el personal adecuado para responder ante multitudes, expresó.
Añadió que en ese momento, sólo tenía
disponible como 20 elementos policiales portando únicamente su
arma de equipo.
Agregó que había solicitado el pelotón de la UMO,
pero que éste llegó hasta el mediodía, cuando las
instalaciones municipales ya habían sido destruidas.

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